































Antes de entrar en materia, quisiera hacer una introducción biográfica acerca de los directores del film que nos convoca. Como a SERGUEI y GEORGUI VASILIEV, VITTORIO y PAOLO TAVIANI, o JOEL y ETHAN COEN; a los HERMANOS LUC y JEAN-PIERRE DARDENNE, se les reconoce en la cinematografía con el mote de EL CREADOR DE DOS CABEZAS. Su cine humanista, afligido de dramatismo social, de un realismo apabullante, constituye una de las trayectorias más interesantes del alicaído cine europeo de estos tiempos. Hoy me dicen que en LIMA –yo estoy escribiendo este post desde MAR DEL PLATA- hay un festival sobre cine europeo. Es una labor elogiable el dar a conocer a las nuevas generaciones, el buen cine europeo de antaño, ese que anteponía la cultura como concepto permanente. Volviendo a los hermanos DARDENNE y su cine, la mayoría de sus films se van construyendo a base de una cámara obsesiva que llevada a pulso define planos bastante cerrados que determinan rostros, medios cuerpos y objetos, por una expedita suspicacia en la edición como instancia mentora del sentido de su magistral narrativa y por la inutilización de toda musicalización incidental, además de una inclinación matemáticamente consagrada a la continuidad del espacio en la puesta en escena. Las temáticas que impulsan no son todas similares aunque parecieran serlo. Son distintas historias dentro de un contexto donde las privaciones, la miseria, las enfermedades sociales y todo amago de supervivencia fluyen con rigurosidad, pegadas al destino de seres humanos que luchan contra estas circunstancias con todas sus fuerzas. Acá hay un detalle importante que lo desarrollaré más delante de la mano del notable cineasta francés ROBERT BRESSON y sus similitudes con el cine de los hermanos belgas. LUC DARDENNE nació en 1948 y su hermano JEAN-PIERRE, tres años más tarde. Ambos crecieron en LIÈGE y SERAING, dos pueblos industriales de VALONIA en la parte franco parlante de BÉLGICA. De origen modestísimo, fueron criados junto a la clase trabajadora del pueblo, lo que les proporcionaría más adelante el telón de fondo de toda su futura estructura cinematográfica. Ese es el mundo en el cual se sienten cómodos los DARDENNE, en casa y con su gente. Mientras que LUC opta por filosofía, JEAN-PIERRE estudia arte dramático en el INSTITUT DES ARTS DE DIFFUSION y conoce a ARMAND GATTI, una personalidad multifacética, poeta, dramaturgo, cineasta, humanista y político. Esta especie de guía artístico de los hermanos DARDENNE, los involucra en dos de sus espectáculos: LA COLONNE DURUTTI y L’ARCHE D’ADELIN. En 1981, trabajarán de nuevo con GATTI en NOUS ÉTIONS TOUS DES NOMS D’ARBRES, JEAN-PIERRE como asistente de cámara, y LUC como asistente de dirección. La única forma de aprender y saber de cine es haciéndolo. Al mismo tiempo, regresan a su pueblo para realizar grabaciones de video en los lugares planificados para la residencia de la clase obrera, filmar informes de testigos oculares y hacer retratos de personajes destacados. Cuando terminan, realizan una serie de documentales poco prolijos pero siempre vinculantes. Sin embargo, fundan su propia productora, a la que llaman DÉRIVES, la cual terminará produciendo más de 50 documentales. A partir de 1994 será la productora LES FILMS DU FLEUVE, el vehículo de producción para sus películas, así como las de otros inquietos cineastas, la islandesa SOLVEIG ANSPACH, los franceses EUGÈNE GREEN, BRUNO PODALYDÈS etc. En 1987, con su ópera prima FALSCH, adaptada de una obra de RENÉ KALISKY y co-escrita por JEAN GRUAULT -el guionista habitual de FRANCOIS TRUFFAUT- ingresan al mundillo de la ficción sin mayor repercusión aunque se mantenía esa inclinación testimonial. Pero JE PENSE À VOUS, en 1992, su segundo film, pone en jaque a los DARDENNE, que por problemas de contratos, no logran tener el control ni del rodaje ni de la película misma. Las cosas serán diferentes con su tercer film, LA PROMESSE -una notable propuesta- que compitiendo en Cannes durante la QUINZAINE DES RÉALISATEURS en 1996, presenta en sociedad dos actores desconocidos, JÉRÉMIE RENIER y OLIVIER GOURMET. Nunca antes, ninguna de sus películas había sido tan popular con el gran público, así como con los críticos. Fue como que CANNES descubriría a sus directores fetiches. Luego, el turno le toca a ROSETTA, grandioso film que se queda con la PALMA DE ORO en 1999, mientras su joven actriz debutante EMILIE DEQUENNE, logra el premio a la mejor interpretación femenina. Una hazaña sin precedentes. Tres años más tarde, el magnífico film LE FILS, permite que OLIVIER GOURMET, fiel actor de los DARDENNE desde LA PROMESSE, gane con justicia el premio a mejor interpretación masculina en CANNES. En el año 2005, L’ENFANT les asegura a los hermanos su segunda PALMA DE ORO. Si alguien es querido en CANNES, el apellido DARDENNE parece retumbar en el festival más prestigioso del mundo. Su más reciente film, LE SILENCE DE LORNA, reitera la inquietud y vocación de los DARDENNE por su incomparable estilo, ganando CANNES en el rubro mejor guión.
Quizás la mayor contribución que le hayan hecho LUC DARDENNE y JEAN-PIERRE DARDENNE a sus incondicionales -en realidad a todos aquellos que amamos el buen cine europeo- es no producir films para que se hable en demasía de ellos sino para sentirlos y observarlos con un detenimiento hipnótico y convivir en su expresividad más dramática, de acuerdo a una inclemente demostración de propuestas poco gratificantes, y estrechamente vinculantes con la tortuosas vidas de sus personajes principales. Los DARDENNE, luego de la experiencia con filmar documentales, capturan con escrupuloso realismo la interioridad humana dentro de su mismísima exterioridad. Es por eso que no queda la menor duda que el talante jactancioso de la cinematografía que anteponen los hermanos no se sitúe en las libertades que se toman para filmar, sino en las restricciones que se imponen para hacerlo. Proponiéndose dilemas morales coetáneos, estos ilustrados belgas retoman quizás sin saberlo aquel extraordinario desafío que planteara algunas décadas atrás el gran solitario del cine francés, el Jansenista de la puesta en escena, ROBERT BRESSON. El Jansenismo se refiere a una teoría religiosa de la gracia y la redención. Tanto los DARDENNE como BRESSON tienen demasiados aspectos en común como para no abordarlos. BRESSON fue un cineasta austero, exigente, perfeccionista, desprendido y de una sobriedad alucinante. Hizo 13 largometrajes en 40 años, partiendo en 1943 con LES ANGES DU PECHE y terminando con L’ARGENT en 1983. BRESSON se concentró en la elaboración de un cine neutro que rechaza la estética, los diálogos explicativos, superpone asombrosamente texto e imagen. Decide excluir de su estilo visual el brillo, la intriga, lo pintoresco, el paisaje etc. Todo ello mediante la aplicación de una técnica autodidácta, confiando en actores no profesionales, vale decir, una recusación del actor a través de una forma de impasibilidad psicológica, lo que le permite transmitir una fuerza dramática intimista. Sin embargo, tiene la suficiente entereza humanista de no descartar ni menospreciar su propia comunicación con la protuberante sensibilidad del espectador como lo demuestra en esa maravillosa película UN CONDAMNÉ À MORT S'EST ÉCHAPPÉ, una descripción minuciosa y particular de acontecimientos sencillos en un contexto sumamente complejo. BRESSON expone con sabiduría esa vehemente forma de filmar en otra bella joya cinematográfica, un imperdible film titulado PICKPOCKET, en donde BRESSON le da un valor humano y sentimental sin igual a un simple ladrón carterista, escudriñando los rostros y expresiones con sorprendente maestría, y en donde demuestra sin atenuantes, que delante de la cámara, el cuerpo es más trascendente que las palabras o de los juegos de diálogos. Si ustedes tienen padres, tíos o abuelos cinéfilos, pregúntenles por este par de films. No me cabe duda que estarán de acuerdo con lo explicado. Para ir acabando, dos cosas sobre BRESSON, siempre privilegió el comportamiento de sus personajes y no el análisis de los mismos. Esto supone un gran compromiso mental con el espectador -lo mismo que hacen los DARDENNE-. Finalmente, sumarle a UN CONDAMNÉ À MORT S'EST ÉCHAPPÉ y PICKPOCKET la película MOCHETTE, fuente inspiradora de ROSETTA. Estos tres DVD tienen que estar en casa sin pensarlo dos veces. En los films de BRESSON se puede apreciar mucho de lo que han propuesto los DARDENNE, obviamente pasados casi 40 años aunque también se pueda establecer influencia en el cine de su padre espiritual ARMAND GATTI, y de los cineastas JEAN-LUC GODARD, FRANCOIS TRUFFAUT, R.W. FASSBINDER, ABBAS KIAROSTAMI, o WISEMAN. A la filmografía de los DARDENNE habría que agregar obligadamente un excelente corto titulado DANS L'OBSCURITÉ, dentro de la convocatoria a 34 reconocidos cineasta por el 60 aniversario del festival de CANNES en 2007, llamado CHACUN SON CINÉMA. Para mí, el mejor corto de aquella celebración.
Yendo a LE SILENCE DE LORNA -titularla El Matrimonio de Lorna es torpe y le cambia el desenlace a la propuesta- el film es muy bueno, técnicamente irreprochable, correctamente fotografiado, coherente, bien direccionado, con objetivos muy claros, barajando esa misma tonalidad grisácea de las vidas de los personajes de siempre; bondadosos, malandrines, corruptos, perdedores, envueltos en la marginalidad con el deseo de sobrevivir a sus circunstancias siempre enredadas bajo su propia irresponsabilidad. Quizás sea algo paradójico, pero la sordidez y el aburrimiento que tienen las historias de los hermanos DARDENNE son especialmente atractivas, nos llevan a convivir con ese morbo adictivo de la realidad en la que aparentemente no estamos inmersos. Esta película tiene alguna similitud argumental con LA PROMESSE, principalmente por la incursión de la mafia en la inmigración clandestina. Cambian las formas, los nudos de acción, la filmación y la intensidad. Acá, los DARDENNE bajan ese ritmo infernal persecutor de su invasiva cámara puesta al hombro, y van combinando con inteligencia y eficazmente diferentes variedades de planos, sean cerrados, abiertos o secuencia, bien trabajados y previamente planeados. No sucede lo mismo que con ROSETTA, por ejemplo, donde si van improvisando en alguna medida y corriéndola por medio barrio. Como siempre, se hace presente esa violenta ráfaga de mística y verdad que impregnan las imágenes de sus protagonistas y retratan lo profundo del cine documental reivindicando la vocación existente, casi filosófica de su excelsa narrativa visual. La historia es sencilla y no creo que tengan dificultad en darse cuenta del juego que nos proponen. Lo bueno es que si te logran meter en la trama difícilmente puedas salir. Es una especie de "trampa caza ratones argumental" que los hermanos saben como endulzarla. Bueno, LORNA, una joven adulta proveniente de ALBANIA -no es una heroína tradicional ni tampoco una víctima expiatoria- ha logrado la residencia belga a través de un matrimonio legal pero digamos que de conveniencia mutua con un adicto a la heroína llamado CLAUDY, quien depende totalmente –aunque parezca broma- de LORNA. Mafia de por medio, ellos tienen un contrato de palabra en que transcurrido algún tiempo de vivir juntos, el intermediario del fraude, un taxista llamado FABIO, conseguirá un cliente que requiera la nacionalidad belga y se le entregará a CLAUDY otra cantidad de dinero pero esta vez para el divorcio. De esta manera, LORNA podrá quedar libre para poder seguir dándole la vuelta al carrousell de la inmigración. LORNA tiene un novio, SOKOL, un ruso mafioso que piensa establecerse con LORNA estrenando un bar restaurante. Hay varios nudos que no considero oportuno desatarlos para que ustedes mismos puedan disfrutar del film. El desenlace es genial y nos involucra a todos en una decisión difícil de llevar a cabo y de darle una explicación coherente. Una vez que ya estás adentro de las garras de los DARDENNE tienes que arreglártelas como puedas, como todos los films de los hermanos. De nueva cuenta, están presentes los temas que interesan a los hermanos DARDENNE que descifremos: el negocio sucio, la traición, el desencanto, la inclemencia, el largo trayecto de una redención y el retrato de una sociedad moralmente corrompida. Hay escenas muy buenas, bien desarrolladas y muy profundas. Yo me quedo con otras películas de los DARDENNE, preferentemente con LA PROMESSE y ROSETTA. Gustos son gustos, nada más que eso. Todos los films de los belgas son excepcionales. Hasta la próxima.
Quizás la mayor contribución que le hayan hecho LUC DARDENNE y JEAN-PIERRE DARDENNE a sus incondicionales -en realidad a todos aquellos que amamos el buen cine europeo- es no producir films para que se hable en demasía de ellos sino para sentirlos y observarlos con un detenimiento hipnótico y convivir en su expresividad más dramática, de acuerdo a una inclemente demostración de propuestas poco gratificantes, y estrechamente vinculantes con la tortuosas vidas de sus personajes principales. Los DARDENNE, luego de la experiencia con filmar documentales, capturan con escrupuloso realismo la interioridad humana dentro de su mismísima exterioridad. Es por eso que no queda la menor duda que el talante jactancioso de la cinematografía que anteponen los hermanos no se sitúe en las libertades que se toman para filmar, sino en las restricciones que se imponen para hacerlo. Proponiéndose dilemas morales coetáneos, estos ilustrados belgas retoman quizás sin saberlo aquel extraordinario desafío que planteara algunas décadas atrás el gran solitario del cine francés, el Jansenista de la puesta en escena, ROBERT BRESSON. El Jansenismo se refiere a una teoría religiosa de la gracia y la redención. Tanto los DARDENNE como BRESSON tienen demasiados aspectos en común como para no abordarlos. BRESSON fue un cineasta austero, exigente, perfeccionista, desprendido y de una sobriedad alucinante. Hizo 13 largometrajes en 40 años, partiendo en 1943 con LES ANGES DU PECHE y terminando con L’ARGENT en 1983. BRESSON se concentró en la elaboración de un cine neutro que rechaza la estética, los diálogos explicativos, superpone asombrosamente texto e imagen. Decide excluir de su estilo visual el brillo, la intriga, lo pintoresco, el paisaje etc. Todo ello mediante la aplicación de una técnica autodidácta, confiando en actores no profesionales, vale decir, una recusación del actor a través de una forma de impasibilidad psicológica, lo que le permite transmitir una fuerza dramática intimista. Sin embargo, tiene la suficiente entereza humanista de no descartar ni menospreciar su propia comunicación con la protuberante sensibilidad del espectador como lo demuestra en esa maravillosa película UN CONDAMNÉ À MORT S'EST ÉCHAPPÉ, una descripción minuciosa y particular de acontecimientos sencillos en un contexto sumamente complejo. BRESSON expone con sabiduría esa vehemente forma de filmar en otra bella joya cinematográfica, un imperdible film titulado PICKPOCKET, en donde BRESSON le da un valor humano y sentimental sin igual a un simple ladrón carterista, escudriñando los rostros y expresiones con sorprendente maestría, y en donde demuestra sin atenuantes, que delante de la cámara, el cuerpo es más trascendente que las palabras o de los juegos de diálogos. Si ustedes tienen padres, tíos o abuelos cinéfilos, pregúntenles por este par de films. No me cabe duda que estarán de acuerdo con lo explicado. Para ir acabando, dos cosas sobre BRESSON, siempre privilegió el comportamiento de sus personajes y no el análisis de los mismos. Esto supone un gran compromiso mental con el espectador -lo mismo que hacen los DARDENNE-. Finalmente, sumarle a UN CONDAMNÉ À MORT S'EST ÉCHAPPÉ y PICKPOCKET la película MOCHETTE, fuente inspiradora de ROSETTA. Estos tres DVD tienen que estar en casa sin pensarlo dos veces. En los films de BRESSON se puede apreciar mucho de lo que han propuesto los DARDENNE, obviamente pasados casi 40 años aunque también se pueda establecer influencia en el cine de su padre espiritual ARMAND GATTI, y de los cineastas JEAN-LUC GODARD, FRANCOIS TRUFFAUT, R.W. FASSBINDER, ABBAS KIAROSTAMI, o WISEMAN. A la filmografía de los DARDENNE habría que agregar obligadamente un excelente corto titulado DANS L'OBSCURITÉ, dentro de la convocatoria a 34 reconocidos cineasta por el 60 aniversario del festival de CANNES en 2007, llamado CHACUN SON CINÉMA. Para mí, el mejor corto de aquella celebración.
Yendo a LE SILENCE DE LORNA -titularla El Matrimonio de Lorna es torpe y le cambia el desenlace a la propuesta- el film es muy bueno, técnicamente irreprochable, correctamente fotografiado, coherente, bien direccionado, con objetivos muy claros, barajando esa misma tonalidad grisácea de las vidas de los personajes de siempre; bondadosos, malandrines, corruptos, perdedores, envueltos en la marginalidad con el deseo de sobrevivir a sus circunstancias siempre enredadas bajo su propia irresponsabilidad. Quizás sea algo paradójico, pero la sordidez y el aburrimiento que tienen las historias de los hermanos DARDENNE son especialmente atractivas, nos llevan a convivir con ese morbo adictivo de la realidad en la que aparentemente no estamos inmersos. Esta película tiene alguna similitud argumental con LA PROMESSE, principalmente por la incursión de la mafia en la inmigración clandestina. Cambian las formas, los nudos de acción, la filmación y la intensidad. Acá, los DARDENNE bajan ese ritmo infernal persecutor de su invasiva cámara puesta al hombro, y van combinando con inteligencia y eficazmente diferentes variedades de planos, sean cerrados, abiertos o secuencia, bien trabajados y previamente planeados. No sucede lo mismo que con ROSETTA, por ejemplo, donde si van improvisando en alguna medida y corriéndola por medio barrio. Como siempre, se hace presente esa violenta ráfaga de mística y verdad que impregnan las imágenes de sus protagonistas y retratan lo profundo del cine documental reivindicando la vocación existente, casi filosófica de su excelsa narrativa visual. La historia es sencilla y no creo que tengan dificultad en darse cuenta del juego que nos proponen. Lo bueno es que si te logran meter en la trama difícilmente puedas salir. Es una especie de "trampa caza ratones argumental" que los hermanos saben como endulzarla. Bueno, LORNA, una joven adulta proveniente de ALBANIA -no es una heroína tradicional ni tampoco una víctima expiatoria- ha logrado la residencia belga a través de un matrimonio legal pero digamos que de conveniencia mutua con un adicto a la heroína llamado CLAUDY, quien depende totalmente –aunque parezca broma- de LORNA. Mafia de por medio, ellos tienen un contrato de palabra en que transcurrido algún tiempo de vivir juntos, el intermediario del fraude, un taxista llamado FABIO, conseguirá un cliente que requiera la nacionalidad belga y se le entregará a CLAUDY otra cantidad de dinero pero esta vez para el divorcio. De esta manera, LORNA podrá quedar libre para poder seguir dándole la vuelta al carrousell de la inmigración. LORNA tiene un novio, SOKOL, un ruso mafioso que piensa establecerse con LORNA estrenando un bar restaurante. Hay varios nudos que no considero oportuno desatarlos para que ustedes mismos puedan disfrutar del film. El desenlace es genial y nos involucra a todos en una decisión difícil de llevar a cabo y de darle una explicación coherente. Una vez que ya estás adentro de las garras de los DARDENNE tienes que arreglártelas como puedas, como todos los films de los hermanos. De nueva cuenta, están presentes los temas que interesan a los hermanos DARDENNE que descifremos: el negocio sucio, la traición, el desencanto, la inclemencia, el largo trayecto de una redención y el retrato de una sociedad moralmente corrompida. Hay escenas muy buenas, bien desarrolladas y muy profundas. Yo me quedo con otras películas de los DARDENNE, preferentemente con LA PROMESSE y ROSETTA. Gustos son gustos, nada más que eso. Todos los films de los belgas son excepcionales. Hasta la próxima.











































































































































































































































































































