miércoles, 30 de julio de 2008

"Concurso busca el mejor blog de Cine del Perú 2008"


Hoy me enteré por intermedio de uno de nuestros bloggistas, el Señor Miguel Raffo, que tanto "paginasamarillas.com" así como "Perúblogs", han organizado un concurso en donde están buscando los 20 mejores blogs del Perú, según igual número de categorías. Hay algunos blogs de Cine que se están presentando al concurso, y en base a la confianza e insistencia de Miguel, me animé a inscribir a nuestro blog en la competencia, a ver que tal nos puede ir. La forma de votar es muy fácil. Hay un botón de ingreso de votos, el cuál se tiene que clickear para poder accesar a votar. Existen 03 casilleros, el primero, donde hay que especificar la categoría; en nuestro caso seleccionar Cine. El segundo, donde aparece nuestra dirección - http://pepederteano.blogspot.com -, y el tercero, donde hay que escribir el e-mail o correo electrónico del votante. Pero no basta solamente con escribirlo y clickear. En el caso que se escriba el e-mail del interesado en votar por el blog, este voto emitido no estará completo ni será válido hasta que se pueda confirmar el mismo, mediante la aceptación de un mensaje enviado por los organizadores a la casilla o e-mail del votante. Otro factor importante, es que se tiene que votar desde la dirección principal y no desde una dirección accesoria de la misma página que pertenezca al blog. En este caso el voto se perdería.

Pues bien, a los bloggistas que siempre escriben sus comentarios y participan con regularidad en las publicaciones, estamos seguros que el apoyo existirá. Los que se tienen que animar son aquellos que nos leen y no comentan por diversas razones. Ellos también pueden ayudar si es que el contenido del blog les agrada. Sabemos que por cantidad de comentarios, le llevamos ventaja a muchos blogs de cine, pero no imagino cuáles serán realmente aquellas variables que determinen al ganador. Tomémoslo como un reto y una sana diversión a la vez. Lo importante es competir y probar suerte. Les adjunto las bases.
BASES DEL CONCURSO

Para participar en el concurso se deben seguir los siguientes criterios:

* Pueden participar en el concurso todos los blogs peruanos individuales y/o grupales que hayan sido propuestos para participar ya sea por sus lectores o por el mismo blogger que lo administra.

* Los blogs propuestos para participar serán categorizados de acuerdo a una de las 20 categorías en que se puede participar: Arte, Ciencia, Cine, Deportes, Economía, Entrevistas, Educación, Empresas, Entretenimiento, Familia, Gastronomía, Humor, Literatura, Misceláneo, Música, Noticias, Política, Blog Personal, Tecnología, Sociedad.

* Los blogs deben respetar el marco legal del Perú, especialmente en lo que concierne a los derechos de la persona, la familia y la propiedad intelectual. Su contenido no debe lesionar, agraviar o discriminar a las personas. En caso de contravenir esta disposición la participación quedará anulada automáticamente.

* Los blogs deben contener texto y/o contenido en audio (Podcasts) o video (Videoblogs) que demuestren que no han sido creados exclusivamente con el fin de participar en el concurso.

* Para participar es necesario ingresar al blog del concurso (www.20blogsperuanos.com) usando el formulario que aparece al hacer click en el enlace “Vota por un blog”. Una vez efectuado el voto, se recibirá una confirmación por correo electrónico que deberá aceptarse. La fecha límite para recibir votos será el viernes 22 de Agosto.

* Los participantes deberán colocar en su blog uno de los botones preparados por el comité organizador para invitar a sus lectores a votar por su blog en el concurso.

* Un mismo autor o autores puede(n) presentar más de un blog al concurso. Se permite votar por un sólo blog por categoría, pero se pueden votar por hasta 20 blogs si se vota por uno en cada categoría.

* Está permitido escribir sobre el concurso e invitar sus lectores a votar por el blog.

* Se descalificará a aquellos blogs que utilicen algún sistema de generación de votos automáticos. Todos los votos deberán ser confirmados vía correo electrónico.

* Entre los blogs inscritos se premiará al primero (el que haya recibido más votos) de cada una de las 20 categorías.

* Un blog puede participar de una o varias categorías pero sólo será premiado en la que reciba mayor votación. De obtener la misma votación en dos o más categorías se le premiará en la categoría en que haya recibido el último voto.

* Los 3 blogs que más hayan recibido votos por cada categoría se publicarán en este blog el lunes 25 de Agosto de 2008.

* La selección de los “20 blogs peruanos” será exclusivamente por medio de votación electrónica a través del blog creado por el concurso. No hay un jurado ni evaluaciones adicionales.

* No participan en el concurso blogs editados por Inventarte.net y/o los organizadores del Concurso.


PEPE DERTEANO

viernes, 25 de julio de 2008

“Wall-E", un humano con apariencia de robot y una historia de amistad.




Dada la experiencia con la película española “El Orfanato”, la misma que tuvo buena acogida, y considerando mi casi nula experiencia en el género de terror, me animé a comentarles desde una perspectiva sentimental, afectiva, desmedidamente ingenua, la última producción de Disney; su nombre WALL-E y el chiquitín que todos portamos en nuestras almas, sale por unos momentos para emocionarse con una verdadera historia de amistad dentro de una película de animación descomunal, técnica y argumentalmente mejor lograda que sus antecesoras, pero con la misma sorpresa del deleite que supone la tecnología digital de punta CGI, que transmite sentimientos y sensaciones tan reales e inigualables como cualquiera de las mejores películas protagonizadas por seres humanos. Antes les he preparado una reseña del género y uno de los primeros cortometrajes de animación que dura aprox. 100 segundos, y que les recomiendo lo observen cuidadosamente porque se hizo en 1900.

El término animación hace referencia al arte de animar lo inmóvil mediante la yux­taposición de imágenes que represen­tan fases sucesivas del mismo movi­miento. Más que una tendencia temá­tica, el género alude a una técnica en la que los actores de carne y hueso son sustituidos por dibujos animados, muñecos articulados o modelos infográficos. De manera tal que en esta temática conviven cartoons, figuras fantasmagóri­cas como los protagonistas de Tim Burton en “The Nightmare Before Christmas” de 1993, e incluso seres digi­tales como el “lar-lar Bings” de la saga “Star Wars” de George Lucas, en “Star Wars. Episode I: The Phantom Menace” de 1999 y “Star Wars. Episode II: Attack of the Clones” del 2002. Tras la ya lejana invención del cinemató­grafo, el francés Georges Méliès, precursor de la ciencia ficción en 1902 con su cortometraje “Le Voyage dans la lune”, sienta las pau­tas para que J. Stuart Blackton estrene en 1900 la que se puede considerar como una de las primeras películas o cortometrajes del género de cine de animación, “The Enchanted Drawings”, video que adjunto en -
http://elrincondeasdrubal.blogspot.com/2007/09/enchanted-drawing-1900.html-. En 1914 Winsor McCay; un historietista estadounidense, de los más importantes del mundo del cómic, autor del clásico “Little Nemo in Slumberland” y también destacado pionero del cine de animación, influyente en genios como Walt Disney u Osamu Tezuka; estrena la innovadora “Gertie, el dinosaurio”, y dos años después nace la versión ci­nematográfica del célebre gato Krazy Cat. Otro miembro de su especie, Fé­lix el gato, se convierte en 1917 en el primer gran ídolo masivo de la animación. Algunos años después, en 1935, la explosiva Betty Boop empieza a con­tornearse desconcertando a la censura y masificando espectadores. Pero la verdadera revolución en el género llega con Walt Disney y su célebre ra­tón Mickey Mouse, la primera criatura animada que habla con la aparición del cine sonoro. Disney también introduce el color en sus pelí­culas, y en 1937 estrena la primera cinta de animación, “Blancanieves y los siete enanitos”, sentando las bases de un estilo propio que se caracteriza por los buenos sentimientos y el exce­so de una moral algo superficial. “Pinocho” en 1940, “Dumbo” en 1941, “Bambi” en 1942, y “Peter Pan” en 1953, son ejemplos paradigmáticos. Cuando Walt Disney muere, durante la preparación de “El Libro de la Selva” en 1967, el imperio amagó con llegar a su fin. Pero desde principios de los años 90, el gigante ha logrado revivir con películas como “La Bella y la Bestia” en 1991 y “El Rey León” en 1994. Otros dibujantes optan por un estilo más chabacano como es el caso de los cartoons de la Warner, piloteados por artistas como Tex Avery, Frank Tashlin y sobretodo Chuck Jones, forjadores de inolvidables perso­najes como el conejo Bugs Bunny, el Pato Lu­cas, el Demonio de Tasmania, Porky, Tweety y Silvestre, y el Coyote junto al Co­rrecaminos. William Hanna y Joseph Barbera son los responsables de Tom y Jerry, y demás personajes célebres. Walter Lanz crea al Pájaro Loco y los dibujantes de la United Productions of América (UPA), un grupo de renegados caricaturistas de la Disney, alumbran las disparatadas aventuras de Mr. Magoo. Paralela­mente, en Europa sobresalen los dibu­jantes belgas de los estudios Belvision, creadores de los filmes protagoni­zados por Tintín y Astérix. Pero, por lo general, la animación europea dis­curre por terrenos experimentales en los que el dibujo deja de ser el único soporte y se utili­zan también plastilina, marionetas y recortes de papel. Sobresalen el ani­mador ruso Ivan Ivanov, el es­cocés Norman McLaren y sobretodo, la escuela checa con Jiri Trnka, Walerian Borowczyk y Karel Zeman, entre otros. Mención aparte merece la fac­toría británica Aardman, responsable de “Wallace & Gromit”, ganadora del Oscar a mejor película animada en el 2005, y “Chicken Run” el 2000, ambas de los directores Peter Lord y Nick Park. También el cine animado japonés, el “anime” que basa sus raíces en el cómic “manga”, goza de un reconoci­do prestigio internacional con filmes como “Akira” de Katsuhiro Otomo, 1988 y “El viaje de Chihiro” de Hayao Miyzaki en el 2002, ganadora de un Oscar a mejor película animada en desmedro de “Ice age”, “Lilo & Stitch”, “Spirit” y “El Planeta del Tesoro”. Su temática post-apocalíp­tica, mucho más compleja comparada a la de los dibujos norteamericanos, no está destinada sólo al público infantil, y trata cuestiones como la violencia, la muerte y el sexo. En la última década, la animación y la técnica digital, confor­man un dueto inseparable. Disney se unió a los estudios Pixar y con su gran competidor Dreamworks, se disputan el liderazgo en una carrera sin fin que comienza con “Toy Story” de John Lasseter en 1995, que fue la película más taquillera en ese año recaudando más de 360 millones de dólares, además de ser el primer largometraje de animación integral por computadora y la primera película digital en recibir un Oscar. Luego siguió, “Antz”, una hormiga neurótica de Eric Darnell y Tim Jon­son, en 1998, “A Bug's Life” de John Lasseter y Andrew Stanton, en 1999, “Shrek” de Andrew Adamson y Vicky Jenson, el año 2001, producida por Dreamworks e incluyendo un Oscar a mejor película animada, categoría implementada en ese año, justamente derrotando a la genial “Monsters Inc.” de Pete Doctor, David Silverman y Lee Unkrich, y a “Jimmy Neutron”. Como anécdota la palabra “Shrek” en alemán significa miedo. Luego vendría la sensacional “Finding Nemo“, de Andrew Stanton y Lee Unkrich, el 2003, Oscar de por medio. También surge la divertida “The Incredibles” de Brad Bird, ganadora del Oscar el 2004, “Cars” de John Lasseter y la maravillosa “Ratatouille” el año pasado, en donde Brad Bird se llevó su segunda estatuilla a casa. También habría que nombrar a la película de animación ganadora del Oscar el año 2006, “Happy Feet” de George Miller y producida por los estudios Animal Logic. Absolutamente todas estas películas tienen mensajes de muy fuerte alcance y actualidad. Sin embargo, son los japoneses los primeros en crear seres humanos con apariencia real en “Final Fantasy, legend of the Crystals” en 1994 y continuada los años 2001, con “Final Fantasy: The Spirits Within”, con una producción enteramente digital. Hay que recalcar que el 24 de enero de 2006 Disney adquiere Pixar Animation Studios por 7,400 millones de dólares y cede el control de su estudio de animación a los directores creativos de Pixar. Esta potencia incontrolable es la creadora de WALL-E y la candidata natural a llevarse el Oscar el año próximo, salvo una catástrofe cinematográfica en la categoría. Si ustedes analizan está película con meticuloso cuidado, es realmente imposible que visualmente podamos observar algo tan perfecto. Las imágenes logran un alcance excepcional. La magia de WALL-E se halla en la forma cariñosa y fraterna con que el pequeño recolector de basura hace sus tareas y compromete su amistad. Les prometo revisar mis conceptos sobre lo que es una obra maestra, pero lo que si me queda claro es que va a romper la taquilla de la historia de la cinematografía infográfica y sabe Dios que otras más. Finalmente logré captar un logrado y apoteósico tributo a todo el género de la ciencia ficción cinematográfica, pero en especial a la monumental imaginación de Stanley Kubrick, “2001; A Space Odyssey”. Sin duda, un homenaje más que merecido.

A veces los humanos, que creamos y potenciamos seres tan llenos de incontables atrocidades, somos capaces de ir exponencialmente más allá de cualquier sabia imaginación y darle vida virtual a seres perfectos y mucho más humanos que su propia genética hacedora. WALL-E es el testimonio indeleble, único e inigualable de ese designio celestial, de aquella virtud divina, con que el supremo dotó al hombre para hacerlo único. Quién es WALL-E y qué es entonces lo que nos propone esta vez Disney a través de sus genios de Pixar, hombres de carne y hueso, que transmutan la utopía en realidad sumándoles inspiración, fantasía, excelencia y sobretodo sentimentalismo. WALL-E es un robot de diseño poco agradable a la vista, extremadamente funcional, fabricados en serie, cuyo triple oficio: triturar, confeccionar y almacenar ordenadamente bloques de desperdicios, y cuya función programada desde hace 700 años, es la limpieza de un nauseabundo planeta tierra sin vida animal y vegetal, y que se ha convertido en un lugar destruido e inhóspito, un enorme basurero lleno de escombros, puentes y carreteras abandonadas por acción de la raza humana, la misma que ha decidido liberar tensiones y efectuar un largo y placentero viaje intergaláctico de algunos años, hasta que la tierra vuelva a ser habitable por una señal de vida. Lo hacen en una gigantesca y lujosa nave espacial, a la que llaman AXIOMA, dotada de exageradas comodidades, prodigalidad y abundancia, que con rumbo definido -guiados por un obeso capitán y su piloto automático- constituye la única posibilidad de aislamiento del mundo atestado de desechos. WALL-E luce algo desgastado, cansado y deteriorado porque, como dice la letra del tango 20 años no es nada; pero 700 son muchos. Él está solo porque sus miles de prototipos se han ido malogrando con el transcurrir de los años. Nuestro simpático héroe, se ha mimetizado con sensaciones, costumbres, defectos y hasta necesidades humanas, logrando integrar una personalidad propia e incuestionable. Ha conseguido una amiga que lo acompaña todos los días en la recolección de basura, una no tan mugrosa cucaracha, con la cual comparte también algún trabajo adicional como darle el control de calidad a los objetos que pueden serles de utilidad mientras recolectan y clasifican. Dentro de ese adoptar de la apariencia humana, WALL-E ha logrado desarrollar criteriosamente algunos sentidos como la inteligencia, la sensibilidad, la sutileza y hasta la curiosidad, aunque no la suficiente como para conocer de joyas y anillos con brillantes, y darle preferencia a la caja. No en vano, ha implementado un hobby tan personal como rutinario, su propia colección de objetos servibles, que cuida religiosamente, un foco de luz, un cubo mágico, una cuchara dentada, varios tenedores, innumerables encendedores, un GAME BOY, un VHS, un inmenso visor de imágenes, un cartucho con su filme musical preferido, unos cuantos palos de bowling, algunos relojes y muchísimas cosas más. Pero lo más valioso, un camión recolector en donde ha acondicionado su hogar, prolijamente iluminado y en donde almacena sus dominios, incluso los repuestos que logra obtener de los robots que quedaron fuera de circulación y así mantenerse en perfecto estado electrónico y mecánico. También tiene entre sus preciados objetos, una bota con una incipiente planta, elemento clave en el desarrollo del film. WALL-E también ha logrado desarrollar un lado poco frecuente en un robot; el romanticismo, escucha la música y observa partes de la película “Hello Dolly”, en donde el detalle repetitivo de una toma de manos y el baile de los sombreros, al son de “Put on your sunday clothes”, lo obsesiona hasta el hecho de practicar las poses con elasticidad y ritmo, pese a no tener codos y ser un armatoste de fierro, limitación superada dada su inquebrantable voluntad de lograr lo que se propone. Sus ojos aparentan ser un juego de binoculares y la expresión de su mirada es conmovedora. Creo que hasta aquí hemos realizado una descripción entendible de esta creación digital y dejar algunos mensajes entre líneas. WALL-E quizás aprendió más de lo que muchos de nosotros aprendemos en nuestra vida. Pero, este retrato no estaría completo sino hablamos de EVA, un androide, la llaman androsonda, que irrumpe intempestivamente en el territorio de WALL-E. EVA es un modelo de robot cuyo diseño ha sido realizado por los mismos fabricantes de WALL-E, pero muchísima más avanzada tanto en lo técnico como en lo estético. A diferencia de WALL-E, EVA está recién estrenada, luce unos hermosos ojos azules y una figura ovalada. Se mantiene distante del suelo y es tan blanca como la bondad de WALL-E. Puede volar, quizás se muestre un poco agresiva, por su propia naturaleza y tiene como arma de defensa un poderoso brazo en donde reposa una letal arma láser de destrucción instantánea. Su misión, ir a la tierra, casi con un objetivo secreto, y encontrar vestigios de vida. No puede lograr su cometido por si misma, ataca violentamente a WALL-E y a su cucaracha, porque éstos la acosan, provocando asombro y miedo, sobretodo en WALL-E, quien posteriormente, y a pesar de tener algunas disputas algo acaloradas, logra sentir atracción y admiración por la novedosa visitante, a quien trata de conquistar de todas las maneras infográficas habidas y por haber, siendo finalmente ambos correspondidos, el uno al otro, constituyéndose una sólida amistad. WALL-E no pierde tiempo e inmediatamente la lleva a conocer su hogar para mostrarle sus habilidades que EVA no logra entender, hasta que le muestra la incipiente planta, simbolismo de esperanza de vida, el misterio que ella estaba buscando.

Disney a través de Pixar nos propone no solo un homenaje al cine de ciencia ficción y a la extraordinaria calidad visual de su hasta ahora mejor película de cine animado. Nos habla con imágenes casi en silencio del descalabro de nuestro planeta, de cómo lo estamos tratando y que dentro de no muchos años estas podrían ser las inevitables consecuencias, pero a su vez nos da un claro mensaje de esperanza, de recuperación, de poder rescatar nuestra conciencia y volvamos a cuidarlo, porque todavía estamos a tiempo. Hacen un trazo generoso con una línea recta muy delgada entre lo fantástico y la realidad, a través de proponernos un juego de sensaciones nostálgicas, que despierten nuestra alicaída capacidad de asombro, y que nuestro corazón pueda también comprometerse hacia esa dirección de la obediencia y cuidado por el mundo que nos aloja, pero empezando por respetarnos entre nosotros mismos. El film logra tocar fibras nerviosas, las más profundas y entrañables, a través de una historia del amor más puro que puede existir, casi jugando con muñequitos de ilusión, a quienes es imposible despreciar o dejar de atender. Nos muestra a través de WALL-E, el auténtico significado de la perseverancia, la entereza de aquella lucha constante por sobrevivir pese a la decadencia de los valores de la humanidad, sus frustraciones e imperfecciones, el poder tener la capacidad de soñar en un mundo mejor, en una vida mucho más bella, en tratar de ser feliz por lo menos por algunos pocos minutos, en saltear las injusticias que seres ominosos nos imponen en el día a día, a controlar nuestras emociones e impulsos al estilo de ese pequeño robot plagado de amor, el distinguir entre lo bueno, lo malo, lo leal, lo infame, lo moral, lo inmoral y hasta lo farsante. Esta maravillosa quimera se convierte en una fabulosa realidad, en donde si vale emocionarse, lagrimear, reír, suspirar y sentirse HUMANO. Darle un pequeño trabajo adicional a nuestros corazones para identificarnos con un pequeño personaje que estoy seguro quedará grabado por siempre en nuestras mentes. Que mayor ejemplo para nuestros hijos y nuestros más preciados afectos, de sentarse en una butaca para contemplar la vida misma, nuestra propia vida pasada y presente. Todos quisiéramos tener la bondad y el amor que destila ese cachivache oxidado y antiestético pero que nos enseña la fórmula para intentar ser mejores padres, hijos y mejores personas. WALL-E ansiaba solamente el poder tomar de la mano a su amada y lo logró. Desde hoy, WALL-E es un icono de la cinematografía mundial. Un referente obligado para entender con facilidad el complejo pensamiento humano. Pero la cosa no queda ahí. EVA también nos envía mensajes subliminales, lo mismo que todos los robots que aparecen en escena. M-O, el robot programado para la limpieza, que lo llega a odiar a WALL-E por su apego a la suciedad, pero que al final logran hacerse buenos amigos. AUTO, el piloto automático, nos convence de su aparente eficacia a través de una conducta gélida, totalmente mecánica, pero que es capaz de desobedecer y comportarse como un traidor más, de la mano de su amigo GO-4. Los Robots descompuestos, que sirven a los obesos pasajeros de la nave espacial y que luego son llevados a un taller de mantenimiento para ser reparados o destruidos. WALL-E también experimenta diversas sensaciones con ellos y logra convencerlos de lo importante de la amistad. La robot cosmetóloga, el robot aspiradora, el robot paraguas y otros más, también comprenden el mensaje de EVA y WALL-E uniéndose a ellos y al Capitán de la nave AXIOMA, quién cansado de hacer lo mismo siempre -absolutamente nada- logra darse cuenta del tesoro traído por EVA del planeta tierra y cambia inmediatamente de planes con respecto a la humanidad. Finalmente, la descripción del ser humano es apocalíptica, horrible y espeluznante. Todas son personas obesas, que viven echadas en sus sillones flotantes sin hacer nada provechoso, con movimientos mecanizados y servidos por robots que los alimentan por medio de batidos cumpliéndoles todo tipo de requerimientos. Es decir, un retrato si bien exagerado en términos físicos, muy acordes a la humanidad actual, a su comportamiento, a la exagerada importancia de las cosas vanales y al abuso de las comodidades, sin mayor esfuerzo para el provecho personal. La pregunta sería, ¿¿A esto queremos llegar los humanos?? Pienso que de ninguna manera, pero lamentablemente cualquier tendencia nos señala lo contrario. En todo caso se impone una reflexión urgente. JOHN y MARY lo hicieron y lograron entender el mensaje de WALL-E para poder fijarse en el semejante y darse perfecta cuenta que lo que estaban haciendo era lo incorrecto.


Con respecto a la película en sí me pareció increíble. Solamente la forma de comenzar, trasladarme a mi niñez y recordar en tan solo un segundo a “2001, Odisea en el Espacio”, me convenció que estaba ante una de las películas más hermosas que iba a observar. De las muchas cosas que llamaron mi atención: Al comienzo hay una toma desde lo alto en donde se observa a WALL-E desplazándose raudamente. Pareciera que lo estuvieran filmando con una cámara digital. El humo que salía de las huellas que iba dejando a su paso era de un realismo alucinante. Los diseños de WALL-E y de EVA son geniales, imposibles de superar. Lo demás robots son maravillosos, sus formas, colores, movimientos etc., son para no creerlo. Mucha variedad que me recuerda a los monstruitos de “Monters inc.”. La escena en que surge el amor entre WALL-E y EVA con la canción “La Vida en Rosa” de fondo es una proeza de la impronta musical. El guión es muy simple pero lleno de genialidades intrínsecas, se combina la emoción con la risa y la tristeza de manera soberbia, no hay altibajos que hagan perder el hilo conductor de la trama. Se destila una abundante carga emotiva. Los primeros 45 minutos, son una especie de cine mudo de Chaplín que amalgamados a sonidos perfectamente cadenciosos y armonizados conforman la mejor parte del film, por su capacidad de exigirnos visualizar cada detalle provisto de su propio significado. Esto es una gran virtud, porque nos traslada inmediatamente a nuestros recuerdos, a nuestros conocimientos aprendidos y nuestra imaginación.
El mensaje de la película radica en cómo un pequeño robot le enseña a la humanidad cómo volver a su naturaleza humana. Por otro lado ya me imagino la dificultad en poder lograr la perfección en la animación del muñeco de WALL-E, que es muy complejo al lado de los otros robots. Solo pienso en el hecho de la compactadora que tiene en él, lo que para nosotros es el aparato digestivo y no se me ocurre cómo lograr ese sincronismo en cada uno de los movimientos. Hay algo que quería rescatar con respecto a la utilización del color y de la iluminación de WALL-E que está ligado a las emociones, sentimientos, pasiones, dolores, sinsabores etc. En los primeros 45 minutos se conjugan siempre los medios tonos con tonos altos lo que supone cierta atmósfera pasional, romanticona y hasta sensibilera. Eso es lo que hace muy creíble la relación entre WALL-E y su cucaracha, y la de WALL-E con EVA. Un ejemplo, cuando EVA dispara sale un color fuerte agresivo, pero inmediatamente la toma cambia adonde está WALL-E que es completamente grisácea por el polvo de la explosión. Ese es un contraste que hace realmente verosímil la escena. No sucede lo mismo cuando WALL-E ya está instalado en la nave espacial. Ahí se aclara todo y no hay mayor contraste. Esto porque ya se empieza a tener diálogos, y se tienen que lucir los colores fuertes y la iluminación potente, limpia y prolongada. Esto es importante porque hace que te sientas realmente involucrado tanto en la tierra, en el espacio sideral, así como dentro de la nave. Finalmente, la banda sonora es bellísima. La música tiene la profundidad que le da brillo a la escena, tanto en lo visual como en lo argumental. Es como vestirse de pies a cabeza con solo tres colores pero que combinen a la perfección y logren resaltar o llamar la atención. La escena donde WALL-E le muestra sus habilidades de bailarín a EVA es una muestra de lo que intento transmitir. No sé como se llama la canción del final pero es otro ejemplo de lo que trato de explicar. La letra es realmente simple pero preciosa aunque me atrae más la cadencia musical.

En resumen, una maravillosa e inigualable película para verla y disfrutarla con la familia, llena de sentimientos, recuerdos y de una factura impecable. WALL-E me hace acordar ese dicho, “el oso mientras más feo es más hermoso”. WALL-E es el ser humano más hermoso que he conocido en los últimos años. ¿¿Alguno de ustedes tiene dudas al respecto?? Hasta la próxima.

miércoles, 16 de julio de 2008

"Comparemos nuestras preferencias cinematográficas entre 1970-2007"











Quisiera establecer en conjunto con ustedes las 03 mejores películas por año en los últimos 37 años de la cinematografía básicamente norteamericana, tomando como punto de partida las nominaciones de los premios que concede la Academia. Si ustedes consideran films de otros premios internacionales, están en toda la potestad de hacerlo. En este sentido no existen restricciones, ya que justamente se trata de analizar la variabilidad de los gustos y conceptos de cada uno de nosotros. No considero películas clásicas por una cuestión de espacio y tomando en consideración la segmentación de la edad de los bloggistas. Luego y con posterioridad podríamos hacer una entrada sobre las 10 o 20 mejores películas de todos los tiempos, en donde el espectro crecería considerablemente. La intención, es divertirnos un poco ya que esta semana se estrena a nivel mundial la última película de Batman, que como ustedes bien saben, tiene la particularidad de mostrarnos en pantalla la última aparición de Heath Ledger, fallecido hace algunos pocos meses, y que interpretará al Guasón. Como ustedes saben, no es mi política publicar comentarios acerca de películas llamadas Blockbusters.

La publicación se hace partiendo de la colocación de las cinco películas nominadas al Oscar de 1970 a 2007 y aquella que fue premiada. Yo colocaré mis 03 películas favoritas, en otro color que resalte, coincidan o no con aquella a la cual le adjudicaron la estatuilla en ese entonces o las nominadas. Siempre los primeros en la lista son aquellos largometrajes galardonados por la Academia. Se puede estar o no conforme con las nominaciones o con la premiación. Cada uno puede opinar de la forma que crea conveniente, guardando las consideraciones de respeto que hasta ahora hemos logrado establecer.

Queda claro entonces que de mis 03 películas favoritas, cualquiera indistintamente merecía ganar el Oscar.

1970

“Patton”, de Franklin J. Schaffner
“Five Easy Pieces”, de Bob Rafelson
“Airport”, de George Seaton“M*A*S*H”, de Robert Altman
“Love Story”, de Arthur Hiller
“Satyricon”, de Federico Fellini



1971
“The French Connection”, de William Friedkin

"The Fiddler on the Roof”, de Norman Jewison
“A Clockwork Orange”, de Stanley Kubrick

“Nicholas and Alexandra”, de Franklin J. Schaffner
“The Last Picture show”, de Peter Bogdanovich
“Il giardino dei Finzi-Contini”, de Vittorio De Sicca

1972
“The Godfather”, de Francis Ford Coppola

“Deliverance”, de John Boorman
“Sounder”, de Martin Ritt
“Cabaret”, de Bob Fosse
“The Emigrants”, de Jan Tröell
“The Poseidon Adventure”, de Ronald Neame
“El discreto encanto de la burguesía”, de Luis Buñuel

1973
“The Sting”, de George Roy Hill
“Last Tango in Paris”, de Bernardo Bertolucci

“Gritos y susurros”, de Ingmar Bergman
“The Exorcist”, de William Friedkin
“American Graffiti” de George Lucas
“The Way We Were”, de Sydney Pollack
“La nuit américaine”, de François Truffaut



1974
“The Godfather, part II”, de Francis Ford Coppola
“Lenny”, de Bob Fosse
“Chinatown”, de Roman Polanski
“The Towering Inferno”, de John Guillermin e Irwin Allen

“The Conversation”, de Francis Ford Coppola
“The Great Gatsby”, de Jack Clayton

1975
“One Flew over the Cuckoo’s Nest”, de Milos Forman
“Jaws”, de Steven Spielberg

“Nashville”, de Robert Altman
“Barry Lyndon”, de Stanley Kubrick
“Dog Day Afternoon”, de Sydney Lumet

1976
“Rocky”, de John G. Avildsen

“Bound for Glory”, de Hal Ashby
“All the President's Men”, de Alan J. Pakula
“Taxi Driver”, de Martin Scorsese

“Network”, de Sidney Lumet

1977
“Annie Hall”, de Woody Allen
“Star Wars”, de George Lucas
“Julia”, de Fred Zinnemann

“The Turning Point”, de Herbert Ross
“The Goodbye Girl”, de Herbert Ross

1978
“The Deer Hunter”, de Michael Cimino
“El Expreso de medianoche”, de Alan Parker
“Heaven can wait”, de Warren Beatty y Buck Henry
“Coming Home”, de Hal Ashby
“An Unmarried Woman”, de Paul Mazursky
“The Buddy Holly Story”, de Steve Rash
“Same Time, Next Year”, de Robert Mulligan


1979
“Kramer vs. Kramer”, de Robert Benton
“All That Jazz”, de Bob Fosse

“Apocalypse, Now”, de Francis Ford Coppola
“Breaking Away”, de Peter Yates
“Norma Rae”, de Martin Ritt
“Being There”, de Hal Ashby


1980
“Ordinary People”, de Robert Redford
“The Elephant Man”, de David Lynch
“Raging Bull”, de Martin Scorsese

“Tess”, de Roman Polanski
“Coal Miner's Daughter”, de Michael Apted
“Brubaker”, de Stuart Rosenberg


1981
“Chariots of Fire”, de Hugh Hudson
“Reds”, de Warren Beatty

“Atlantic City”, de Louis Malle
“On Golden Pond”, de Mark Rydell

“Indiana Jones: Raiders of the Lost Ark”, de Steven Spielberg
“The French Lieutenant's Woman”, de Karel Reisz


1982
“Gandhi”, de Richard Attenborough
“Missing”, de Constantin Costa-Gavras
“E.T. The Extraterrestrial”, de Steven Spielberg
“The Veredict”, de Sydney Lumet

“Tootsie”, de Sydney Pollack
“An Officer and a Gentleman”, de Taylor Hackford


1983
“Terms of Endearment”, de James L. Brooks
“The Right Stuff”, de Philip Kaufman
“Tender and Mercies”, de Bruce Beresford
“The Dresser”, de Peter Yates
“The Big Chill”, de Lawrence Kasdan
“Blade Runner” de Ridley Scott
“Le Bal”, de Ettore Scola


1984
“Amadeus”, de Milos Forman
“The Killing Fields”, de Roland Joffé

“Places in the Heart”, de Robert Benton
“A Passage to India”, de David Lean
“A Soldier's Store”, de Norman Jewison
“Broadway Danny Rose”, de Woody Allen

1985
“Out of Africa”, de Sydney Pollack
“Prizzi’s Honor”, de John Huston

“Witness”, de Peter Weir
“The Color Purple”, de Steven Spielberg
“Kiss of the Spider Woman”, de Hector Babenco
“The Purple Rose of Cairo”, de Woody Allen

1986
“Platoon”, de Oliver Stone
“Children of a Lesser God”, de Randa Haines
“Hannah and Her Sisters”, de Woody Allen
“A room with a view”, de James Ivory
“The Mission”, de Roland Joffé
“Blue Velvet”, de David Lynch


1987
“The Last Emperor”, de Bernardo Bertolucci
“Hope and Glory” de John Boorman
“Fatal Atraction”, de Adrian Lyne
“Moonstruck”, de Norman Jewison
“Broadcast News”, de James L. Brooks
“Full Metal Jacket” de Stanley Kubrick
“The Untouchables”, de Brian De Palma


1988
“Rain Man”, de Barry Levinson
“Working Girl”, de Mike Nichols
“The Accidental Tourist”, de Lawrence Kasdan
“Mississippi Burning”, de Alan Parker
“Dangerous Liaisons”, de Stephen Frears
“Pelle el conquistador”, de Billie August


1989
“Driving Miss Daisy”, de Bruce Beresford
“My Left Foot”, de Jim Sheridan
“Born on the 4th of July”), de Oliver Stone
“Dead Poets Society”, de Peter Weir
“Field of Dreams”, de Phil Alden Robinson
“Cinema Paradiso”, de Giuseppe Tornatore
“The Fabulous Baker Boys”, de Steve Kloves


1990
“Dances with Wolves”, de Kevin Costner
“Ghost”, de Jerry Zucker
“Goodfellas”, de Martin Scorsese
“The Grandfather, part III”, de Francis Ford Coppola
“Awakenings”, de Penny Marshall
“The Grifters”, de Stephen Frears
“Miller's Crossing”, de Joel Coen


1991
“The Silence of the Lambs”, de Jonathan Demme
“Bugsy”, de Barry Levinson”
“J.F.K.”, de Oliver Stone
“The Prince of Tides”, de Barbra Streisand
“Beauty and the Beast”, de Gary Trousdale y Kirk Wise
“Thelma & Louise”, de Ridley Scott
“The Fisher King”, de Terry Gilliam


1992
“Unforgiven”, de Clint Eastwood
“Howards End”, de James Ivory
“The Crying game”, de Neil Jordan
“A Few Good Men”, de Rob Reiner
“Scent of a Woman”, de Martin Brest
“Léolo”, de Jean-Claude Lauzon

1993
“Schindler’s List”, de Steven Spielberg
“In the Name of the Father”, de Jim Sheridan
“The Remains of the Day”, de James Ivory
“The Piano”, de Jane Campion
“The Fugitive”, de Andrew Davis
“Short Cuts”, de Robert Altman
“La Edad de la Inocencia”, de Martin Scorsese


1994
“Forrest Gump”, de Robert Zemeckis
“Four Weddings and a Funeral”, de Mike Newell
“Pulp Fiction”, de Quentin Tarantino
“Quiz Show”, de Robert Redford
“The Shawshank Redemption”, de Frank Darabont
“Chungking Express”, de Wong Kar-Wai


1995
“Braveheart”, de Mel Gibson
“Sense and Sensibility”, de Ang Lee
“Apollo XIII”, de Ron Howard
“Il postino”, de Michael Radford
“Babe”, de Chris Noonan
“Leaving Las Vegas”, de Mike Figgis

1996
“The English Patient”, de Anthony Minghella
“Fargo”, de Joel Coen
“Shine”, de Scott Hicks

“Jerry Maguire”, de Cameron Crowe
“Secrets and Lies”, de Mike Leigh
1997
“Titanic”, de James Cameron
“Good Will Hunting”, de Gus Van Sant
“L.A. Confidential”, de Curtis Hanson
“As Good as it gets”, de James L. Brooks
“The Full Monty”, de Peter Cattaneo


1998
“Shakespeare in Love”, de John Madden
“La vita è bella”, de Roberto Benigni
“The red thin line”), de Terrence Malick
“Elizabeth”, de Shekhar Kapur
“Saving Private Ryan”, de Steven Spielberg
“La leggenda del pianista sull'oceano”, de Giuseppe Tornatore


1999
“American Beauty”, de Sam Mendes
“The Sixth Sense”, de M. Night Shyamalan
“The Insider”, de Michael Mann
“The Green Mile”, de Frank Darabont
“The Cider House Rules”, de Lasse Hallström
“Magnolia”, de Paul Thomas Anderson

2000
“Gladiator”, de Ridley Scott
“Erin Brockovich”, de Steven Soderbergh
“Crouching Tiger, Hidden Dragon”, de Ang Lee
“Chocolat”, de Lasse Hallström
“Traffic”, de Steven Soderbergh
“Quills”, de Philip Kaufman
“Billy Elliot”, de Stephen Daldry


2001
“A Beautiful Mind”, de Ron Howard
“In the Bedroom”, de Todd Field
“Gosford Park”, de Robert Altman
“Moulin Rouge”, de Baz Luhrmann
“The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring”, de Peter Jackson
“Kandahar”, de Mohsen Makhmalbaf
“Training Day”, de Antoine Fuqua


2002

“Chicago”, de Rob Marshall
“The Hours”, de Stephen Daldry
“The Pianist”, de Roman Polanski
“The Lord of the Rings: The Two Towers”, de Peter Jackson
“Gangs of New York”, de Martin Scorsese
“Hable con ella”, de Pedro Almodóvar
“About Schmidt” de Alexander Payne

2003
“The Lord of the Rings: The Return of the King”, de Peter Jackson
“Master and Commander”, de Peter Weir
“Mystic River”, de Clint Eastwood
“Lost in Translation”, de Sofia Coppola
“Seabiscuit”, de Gary Ross
“House of Sand and Fog”, de Vadim Perelman
“The Last Samurai”, de Edward Zwick


2004
“Million Dollar Baby”, de Clint Eastwood
“The Aviator”, de Martin Scorsese
“Finding Neverland”, de Marc Forster
“Ray”, de Taylor Hackford
“Sideways”, de Alexander Payne
“Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, de Michel Gondry



2005
“Crash”, de Paul Haggis
“Brokeback Mountain”, de Ang Lee

“Munich”, de Steven Spielberg
“Capote”, de Bennett Miller
“Good Night and Good Luck”, de George Clooney
“Cinderella Man”, de Ron Howard

2006
“The Departed”, de Martin Scorsese
“Letters from Iwo Jima”, de Clint Eastwood
“Babel”, de Alejandro González Iñárritu

“The Queen”, de Stephen Frears
“Little Miss Sunshine”, de Jonathan Dayton y Valerie Faris
“El laberinto del Fauno”, de Guillermo del Toro

2007
“No Country for Old Men”, de Ethan y Joel Coen
“Atonement”, de Joe Wright

“Juno”, de Jason Reitman
“There Will Be Blood”, de Paul Thomas Anderson
“Michael Clayton”, de Tony Gilroy

PEPE DERTEANO
Ilustraciones: Luís Serrano

viernes, 4 de julio de 2008

“Paris, te amo”, las discordantes y sublimes perspectivas del amor.



Anoche me senté a tomar un café luego de observar esta extraña película, y reflexionaba si las micro historias que conforman el todo cinematográfico configuraban orgánicamente, una integración lo suficientemente consistente e inalterable, cuya sugerencia más atractiva era que el amor no es un sentimiento puro, elevado y sublime del ser humano por condición, sino que para poder experimentarlo en su contexto más profundo, valorarlo y disfrutarlo, había que transitar por un complejo laberinto de circunstancias donde el sufrimiento y la adversidad, nos dieran el adiestramiento básico y el consentimiento apropiado para conducirnos por ese escabroso camino... La experiencia personal, me señala que sí, que hay que sufrir para que cuando se ame se entienda su auténtico significado. “París, je t'aime” nos responde al aforismo establecido. Si no se tiene el convencimiento y la voluntad de luchar por conseguir amar, poco o nada se avanzará para descubrir lo que encierra una experiencia tan vital. Por eso el film es insólito aunque sorprendente. Solamente hay que observar la última pieza del mosaico, titulada "14e arrondissement", en donde una superlativa Margo Martindale, nos cuenta una lección de vida estupenda, donde a pesar de su conflicto existencial, derrocha una inmensa energía para amar lo que hace, y nos brinda una enseñanza de vida categórica. Éste es solo uno de los otros 17 ejemplos que elaboran reconocidos cineastas, brindándonos una pequeña muestra de su talento. No hay cortometraje mejor o peor, todos son sensibles y desprendidos, nos dejan un mensaje diferente, nos narran -cada quien a su estilo- sus enfoques acerca del amor, en donde lo único la excusa que perdura es "la ciudad de las luces y el amor", aquella que vio nacer y morir a genios de la cultura universal, una ciudad donde todo el que visita respira un encanto particular, una magia celestial que no se encuentra en cualquier lugar.


Historia # 1 “Montmartre”
Dirección y Guión Bruno Podalydès, Interpretes Bruno Podalyés y Florence Muller, Fotografía Matthieu Poirot Delpech, Música Pierre Adenot, Montaje Anne Klotz.

Un sujeto bonachón, exasperado e intrigado en la búsqueda casual de una relación amorosa a como de lugar, casi codificada e inexplicable -esperando dentro de su automóvil- sugiere una fricción estimulante a la vez perturbadora que roza con el onanismo intelectual. Su endeble criterio y su autoestima no logran procesar su verdadero problema, cree que lo tiene todo, se cuestiona el porqué de su soledad y su falta de suerte en el amor. Una situación cotidiana que explora en la pesquisa impensada, en la captura fácil, en el albur. En ese rebuscar le sucede lo inimaginable y fortuito, una mujer, intoxicada, enferma, que se desmaya en la puerta de su automóvil y a quien da auxilio por humanidad para luego establecer una relación casi impensada, contradiciendo sus propios deseos y situándose en una revisión de su propio contexto. Se entiende el mensaje de fondo, aunque sabe a inconcluso, la historia está bien elaborada.

Historia # 2 “Quais de Seine”
Dirección y Guión Gurinder Chadha, Intérpretes Leïla Bekhti y Cyril Descours, Fotografía David Quesemand, Música Pierre Adenot, Montaje Simón Jacques

Tres muchachos inquietos, desvergonzados, sentados en el medianero del Sena, en un momento de distensión, poseídos por una confusa circunstancia de conquista, hacen lo posible -entre la merienda y el jugueteo- por fungir de infalibles cazadores de transeúntas, sin reconocer la ansiedad de su presa y tirando al aire frases estropeadas que alejan y que no seducen. A unos cuantos metros, una bella y risueña aficionada al culto mahometano es testigo de las impertinentes galanterías. Uno de ellos, con gesto agraciado, nota su presencia y queda flechado. La escena es muy bien concebida y bien realizada. Ella va camino de una mezquita, tropieza y cae ante la risa de la muchedumbre. El chico, sin pérdida de tiempo, acude al rescate y con un breve diálogo repleto de significativos detalles logra establecer un primer acercamiento afectivo que es posteriormente reforzado con una visita al lugar de culto y frente al padre de la muchacha conquistada. El amor se cultiva con gestos, viene sin forzarlo y en el momento menos esperado.

Historia # 3 “Le Marais”
Dirección y Guión Gus Van Sant, Intérpretes Elías McConnell y Gaspard Ullil, Fotografía Pascal Rabaul, Música Pierre Adenot.

Es una historia poco ortodoxa de un cortejo homosexual llevada hacia un extremo transgresor del deseo inmediato. Dos muchachos se atraen en tiempos distintos, por el solo hecho de una proposición de interés de uno hacia el otro. Si bien es cierto se nos muestra una posibilidad entre lo disparatado y lo sensato que se construye de la nada o de un supuesto negado entre la intimación y la dominación, la escena del flechazo es pretenciosa y forzada, aunque hay una estela ardiente de sinceridad, de atracción verdadera, de almas gemelas muy elocuente en el emisor, y distante, silente y pasiva en el receptor. Luego, el interés desproporcionado surge y al ritmo de una melodía romántica, el sentimiento contenido y apacible del receptor estalla para darle un final algo excesivo a la historia. Un cortometraje muy sugerente y técnicamente filmado con corrección. Hay detalles musicales y de época para tomar en cuenta.

Historia # 4 “Tuileries”
Dirección y Guión Joel Coen y Ethan Coen, Intérpretes Steve Buscemi, Julie Bataille, Axel Kiener, Fotografía Bruno Delbonnel, Música Pierre Adenot.

Una clara demostración del amor sádico, pervertido donde una pareja de jóvenes ponen a prueba sus impulsos amatorios con la complejidad de un tercero que queda perplejo al quedar envuelto, y seguir con un romance maniático aunque amor al fin. Steve Boscemi compone una interpretación de un turista norteamericano impecable, sin mediar una palabra, a puro nervio y una intensa impronta gestual. La atmósfera es contundente y apacible, el andén del metro de las tullerías en silencio, un cantante ambulatorio, un sujeto hablando por un teléfono celular y un niño que hace el contrapunto humorístico perfecto. La consigna; jamás veas a los ojos a un extraño dentro de un metro parisino aunque la monalisa haga lo impropio a través de una postal. Virtuosa puesta en escena de la marca registrada Coen. La cuota de sarcasmo + la dosis de negrura.

Historia # 5 “Loin du 16e”
Dirección y Guión Walter Salles y Daniela Thomas, Intérprete Catalina Sandino Moreno, Fotografía Eric Gaultier, Música Pierre Adenot.

Dos amores diferentes. Uno propio, el de madre que brota de las entrañas. El otro ajeno, por encargo, por acostumbramiento, cumpliendo con un empleo. ¿Quien cuida de los hijos de aquellas que cuidan los hijos de los otros? Catalina Sandino Moreno, representa a la “babysitter” latina en París. Lo hace de forma convincente. Una misma canción para acallar el llanto de dos pequeños opuestos, divergentes socialmente, pero ambos exponentes de la esperanza, de la nueva vida. Una gestualidad temible y una mirada de contemplación espléndida de la actriz colombiana. Una interpretación a la medida, con una carga emotiva profunda. Entre largos y tediosos viajes va mostrando el camino del amor maternal con una delicadeza conmovedora. Un cortometraje sencillo, espontáneo pero escabrosamente eficaz.

Historia # 6 “Porte de Choisy”
Dirección y Guión Christopher Doyle, Gabrielle Keng Peralta y Rain Kathy Li, Intérpretes Li Xin y Barbet Schroeder, Fotografía Kathy Li, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Un vendedor de cosméticos en búsqueda de una peluquería china. Doyle se arriesga por una comunidad inmigrante desordenada, marginal, ligada a un contexto extravagante, violentista y hasta psico-trópico. Al sujeto lo reciben rompiéndole una ventana en la cara para entregarle un boleto de turno. Él ofrece una línea de productos de belleza capilar especialmente diseñado por franceses para las asiáticas. Ahí surge un primer detalle. Deja un catálogo y alguna mercancía, luego de haber sido humillado por la bella anfitriona, lo invitan a regresar a la peluquería. De pronto, todo cambia, Sus tintes han producido una transformación sustancial en las apariencias de las clientas chinas y sobe todo en el corazón de la dueña. El sujeto se convierte de vendedor a asesor de imagen, en donde el color de tono psicodélico se impone, adornado de bailes y demás espejismos. El amor material surge como consecuencia del descubrir lo inédito, que se combina con una estética enfermiza. Un amor despersonalizado, hueco, casi altanero. Hay un plano contrapicado final de la dueña rodeada de edificios y posando en una escalera que está muy logrado. Podría haber sido un cortometraje mejor expuesto, más elaborado, pero está dentro de la singularidad de Doyle.

Historia # 7 “Bastille”
Dirección y Guión Isabel Coixet, Intérpretes Miranda Richardson y Sergio Castellitto, Fotografía Jean-Claude Larrieu, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacques.

Un sujeto cansado de su esposa por modismos y posturas rutinarias, cita a ésta a un restaurante para decirle que ya no la quiere y que se ha enamorado de una mujer más joven. Miranda Richardson, con un abrigo rojo imponente, llega a la cita y de pronto empieza a llorar. El sujeto piensa que la infidelidad ha sido descubierta. Ella saca de su bolso un certificado médico que determina leucemia terminal. Atónito, turbado por la voz de condena de los comensales, recapacita y vuelve a enamorarse de su esposa. La trata como una reina, le cumple todos sus deseos, sus conceptos y significados de las cosas más triviales cambian, hace una labor encomiable, inmensa en pro de la calidad de vida de su moribunda esposa. Era un hombre con un amor renovado. Cuando ella muere, él cae en una profunda depresión. Una historia bien elaborada, típica de la Coixet. El mensaje queda de manifiesto. Un hombre que siempre estuvo enamorado de su mujer y que solamente una prueba de fe lo hizo recapacitar y aclarar su propia incertidumbre. Un cortometraje maduro, estilista y elegante.

Historia # 8 “Place des Victoires”
Dirección y Guión Nobuhiro Suwa, Intérpretes Juliette Binoche, Willem Dafoe, Hippolyte Girardot, Fotografía Pascal Marti, Música Pierre Adenot y Montaje Hisaki Suwa

Una madre vive una tragedia aterradora al haber perdido a su menor hijo. Una estatua de un hombre a caballo en la plazuela de casa. ¿Mamá, mamá, los vaqueros aun existen?, es la pregunta que ella recuerda haber negado. Un dolor inconmensurable la postra con sentimiento de culpa. De repente, escucha la voz de su hijo que la llama. Sale presurosa buscándolo pero todo es una quimera. De pronto aparece un cowboy, la rodea y la increpa. Le dice qué le debe mostrar al niño. Ella accede. Su hijo aparece, ella lo abraza y de pronto el niño le dice que tiene que irse. El cowboy esperaba por él y parten juntos. Impresionantes los planos que realiza Suwa y la atmósfera que logra crear alrededor de los personajes. Juliette Binoche está extraordinaria representando al amor herido de muerte, castigado de por vida. Sin un gesto ni una lágrima de más. Quizás sea la actuación más destacada del film. Un cortometraje entre surrealista y onírico, muy bien logrado y que deja una lección cruda y sombría.

Historia # 9 “Tour Eiffel”
Dirección y Guión Sylvain Chomet, Intérpretes Paúl Putner y Yolande Moreau, Fotografía Eric Guichard, Música Pierre Adenot.

La historia sentimental de un mimo irreflexivo, alocado, imprudente, molestando a través de su fantasía y vitalidad, sin maldad, solo por llamar la atención, a quien encuentre en su camino, sea una pareja besándose en un parque o unas gemelas en un restaurante parisino. De pronto es detenido por la policía y encarcelado junto a un preso común quién estaba literalmente loco gritando para que lo liberen. En esos momentos, hay un ligero travelling en donde se nota al mimo triste y retraído junto a una mimo mujer, de quien se enamora en la misma celda. Los echan de la cárcel porque no los soportaban. A partir de allí emerge un amor gigantesco, intensísimo, al estilo de lo iluso. Fruto de ese incalculable amor nace un niño muy particular, inconfundible. Él es quien narra la historia de amor entre sus padres para una entrevista televisiva. Narrativa, técnica y visualmente, el cortometraje es asombroso, magistral como el infaltable testigo, la Torre Eiffel.

Historia # 10 “Parc Monceau”
Dirección y Guión Alfonso Cuarón, Intérpretes Nick Nolte y Ludivine Sagnier, Fotografía Michael Seresin, Música Pierre Adenot y Montaje Alexandre Rodríguez.

Una deliciosa historia que involucra una relación de amor y de reconciliación de padre a hija y viceversa, a pesar de las múltiples diferencias que han existido a lo largo de los años. También, pero en menor escala, el del abuelo hacia el nieto recién nacido, solo por el hecho de quedarse a cuidarlo circunstancialmente. En este cortometraje hay tres elementos destacables. Hemos nombrado la historia. Luego queda la deslumbrante interpretación de Nolte, con problemas de alcoholismo y tabaquismo, y el plano secuencia realizado por Alfonso Cuarón que le da una sensación muy especial a una situación poco común, me refiero al hecho de que padre e hija hablen de diversos problemas, nada agradables, caminando durante cerca de 250 metros sin utilizar un plano medio ni un primer plano, siempre respetando el plano general largo. Existe por parte de Ludivine Sagnier, en un primer momento, un trato poco afortunado y hasta belicoso, para con el padre que llega un poco tarde a la cita. Los diálogos son cortantes de la hija al padre y no al revés, más bien conciliadores como buscando amistarse con su hija reconociendo errores y pidiendo una oportunidad. Finalmente ella se calma y todo vuelve a la normalidad, luego de un abrazo y de tener que soportar a su nieto que justo cuando lo empieza a cuidar, éste se logra despertar. Me gustó mucho la elaboración y las conclusiones.

Historia # 11 “Quartier des enfants rouges”
Dirección y Guión Olivier Assayas, Intérpretes Maggie Gyllenhaal y Lionel Dray, Fotografía Jean-Claude Larrieu, Música Pierre Adenot y Montaje Luc Barnier.

La historia de una bella actriz norteamericana que trabaja en una película rodada en una vieja casona parisiense. Trata sobre el desencanto, la soledad del momento y el refugio en los estupefacientes para mantenerse activa y pensante. Mientras disfruta de una fiesta entre colegas de reparto, Gyllenhaal se contacta con un abastecedor de narcóticos para un servicio a domicilio. Cuando el sujeto llega, no tiene el dinero y acude en compañía del mismo hacia un cajero automático. Ahí se produce un acercamiento entre ambos al dirigirse a un bar a cambiar el dinero. Por un lado, un tipo frío, calculador que suelta esa imagen por un instante y una mujer ansiosa, inquietante y atractiva. Muy bien fijada la historia por parte de Assayas. Siempre al filo de la sospecha seductora, en el borde de lo prohibido, aunque en los últimos dos minutos deja escapar esa pequeña intención de posibilidad de incitación al romanticismo que se quedan en un simple amago. Es un corto bien desarrollado aunque queda la sensación que se pudo explotar más la interpretación de la Gyllenhaal.

Historia # 12 “Place des fêtes”
Dirección y Guión Oliver Schmitz, Intérpretes Aïssa Maïga y Seydou Boro, Fotografía Michel Amathieu, Música Pierre Adenot y Montaje Isabel Meier.

Una excepcional historia de amor inconcluso. Un sujeto francoafricano posa herido de consideración sobre el pavimento de una plaza. Una bella rescatista de emergencias, también de origen africano, es la encargada de auxiliarlo. Ella cumple su trabajo, mientras el sujeto la seduce con frases pertinentes, una hermosa canción y proponiéndole una taza de café. Ella se sorprende pero su mirada deja una estela de complicidad sugestiva. Él insiste señalándole si lo recuerda de algún lado. Ella hace caso omiso al diálogo, se estanca en el gesto. La trama es incisiva y misteriosa. Con maestría cinematográfica Oliver Schmitz, realiza unos flashbacks impresionantes donde devela el misterio de ese enamoramiento tan cercano de la muerte. Son escenas dramáticas, para aquellos de emociones fuertes. Un cortometraje estupendo y memorable. Quizás la historia que más refleja que aunque se esté a minutos de la muerte, el amor y la conquista son una verdadera esperanza. Al final, la escena mejor lograda del film, la rescatista paralizada, soltando algunas lágrimas y con un par de cafés deudores en las manos. Sencillamente notable.

Historia # 13 “Pigalle”
Dirección y Guión Richard LaGravenese, Intérpretes Fanny Ardant y Bob Hoskins, Fotografía Gérard Stérin, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Una historia de amor confuso, agotado por el desinterés. Quizás en búsqueda de la chispa perdida, un matrimonio que arriesga todo con tal de comprobar si existe una oportunidad que los refresque. Para ello utilizan un típico bar parisino donde en las afueras pululan prostitutas y exhibicionistas. Esta pareja se entremezcla entre lo repugnante y nauseabundo de esa atmósfera cabaretera, fingiendo un encuentro casual. Él, pide un trago, ella su canción preferida, y juntos empiezan a tejer la gran fábula de un par desconocidos que se atraen a primera vista. El se desplaza a uno de los lugares donde jóvenes y bellas mujeres muestran sus encantos. De repente, su hipotética conquista irrumpe el claustro del placer y le ofrece al visitante un mejor servicio. Fanny Ardant es encantadora e imponente. La escena es prodigiosa. De pronto, el castillo que habían construido se derrumba porque ambos vuelven a los mismos vicios de lo ordinario y habitual. Una frase clave que recuerdo, “El sexo no es repugnante si no lo haces repugnante”, señala Hoskins ofuscado. Fanny le da un realismo imprevisto a la trama con una bofetada jamás vista en un corto. Luego, se entrecruzan algunos diálogos más hasta que llegan a su casa y Hoskins le tiene preparada una sorpresa a Fanny. Ella cae rendida y seductoramente le vuelve a dar una bofetada, de menor intensidad, pero a manera de provocación. Finalmente hay otra sorpresa mayúscula cuando todo termina. Un cortometraje sobre el amor que necesita de artimañas y choques para mantenerse vivo. Dos actuaciones impecables y una divertida forma de construir, cada cierto tiempo, un desahogo indispensable. Notable realización de Richard LaGravenese, el guionista y director de “Posdata, Te amo”.

Historia # 14 “Quartier de la Madeleine”
Dirección y Guión Vincenzo Natali, Intérpretes Elijah Wood y Olga Kurylenko, Fotografía Tetsuo Nagata, Música Michael Andrews.

Un mochilero norteamericano está perdido en una de esas madrugadas parisienses. Encuentra una prolongada escalera que sube sin mediar vacilación e incertidumbre, hasta que escucha algunos gritos desaforados que llaman su atención pero que no le impiden seguir llegando a su destino. Una vez en el, logra observar una escena apremiante donde una atractiva mujer vampiro está terminando de saciar su necesidad de plasma sanguíneo. El turista es acorralado y cuando la vampiresa se aprestaba a morderle el cuello se arrepiente y esboza una ligera sonrisa seductora que entre nervios, desconcierto e incredulidad, lo calman a Elijah Wood. Sin embargo, cuando ella va desapareciendo, el joven actor queda flechado, enamorado por el gesto de su heroína, cortándose las venas con una botella para ofrecerle su sangre. Ella lo rechaza con un gesto propio de su especie. Elijah resbala y cae por la prolongada escalera hasta desnucarse y perder la sangre del cerebro. La vampiresa -gran pulso narrativo del director- se apiada y le practica una novedosa transfusión al morderse las venas e introducirle la sangre a su víctima por vía bucal. Elijah se convierte en vampiro y muerde sorpresivamente el cuello de la bella Olga Kurylenko, la próxima chica 007. Ella no se queda atrás, le hace lo mismo y el relato termina. Es un cortometraje fantasioso, fuera de toda realidad pero increíblemente original y con una estética sorprendente. Parece un videoclip o un comercial publicitario. Un gran trabajo de Natali, quién nos regala otra historia muy reveladora y que hace un juego exquisito con las tonalidades de color.

Historia # 15 “Père-Lachaise”
Dirección y Guión Wes Craven, Intérpretes Emily Mortimer, Rufus Sewell y Alexander Payne, Fotografía Maxime Alexandre, Música Pierre Adenot y Montaje Stan Collet.

Mucho, muchísimo tiene que ver el amor y el romanticismo con el conocimiento o la ignorancia de los deseos de la pareja. A las mujeres les gustan los hombres con sentido del humor y no los ogros caracúlicos que complican más de lo tolerable. Esta historia está magníficamente situada desde la perspectiva del perdón y de la promesa, pero con una envoltura surrealista que es la que le da el toque placentero al cortometraje. A las mujeres hay que enamorarlas y satisfacerlas, y no tanto tratar de entenderlas porque es imposible. Emily Mortimer, en plena luna de miel o quizás vacaciones, se le ocurre ir al panteón para investigar la tumba donde se hallan los restos del maestro Oscar Wilde. Su pareja la contradice torpemente, quizás con razón, y hasta se queja de su manía por sus aficiones. Cuando Emily lo despacha de su vida, Rufus Sewell, se tropieza y cae de cabeza contra la tumba de Wilde. Al recuperarse, se encuentra con la enigmática figura de Alexander Payne -como Wilde- fumándose un pucho y diciéndole “si la dejas escapar morirás”. Esto hace reflexionar a Rufus y logra amistarse con Emily Mortimer. Es un muy buen cortometraje, porque indaga en la profundidad de la conciencia y en el darse cuenta que hay que corregir a tiempo para poder ser reencontrase con el amor.

Historia # 16 “Faubourg Saint-Denis”
Dirección y Guión Tom Tykwer, Intérpretes Natalie Portman y Melchior Beslon, Fotografía Frank Griebe, Música Reinhold Heil y Johnny Klimek, Montaje Mathilde Bonnefoy.

El amor llega en el momento más inesperado pero se puede perder de igual manera. Una encantadora historia del romanticismo más puro y juguetón con una Natalie Portman liviana, juvenil y bellísima. Todo empieza cuando Portman llama por teléfono a su prometido -un muchacho invidente- para señalarle, entre otras cosas, que a veces la vida te pide un cambio, una transición como las estaciones y que su amor se ha congelado, está dormido, y que lo siente mucho y espera que se cuide. Luego Beslon, recuerda mediante apropiados flashbacks que utiliza Tom Tykwer, todo el proceso y evolución del noviazgo con la Portman. Hay escenas muy propias y destacadas como el famoso atajo que utiliza el novio para que su pareja pueda llegar a tiempo a su clase de actuación. Toda una proeza argumental que seguramente se perdería en un largometraje porque tendría que tener otras virtudes o golpes argumentales exquisitos. Cuando finalizan todas las vivencias entre ambos en la mente presurosa de Beslon, la Portman vuelve a llamar al día siguiente señalándole que si había sido creíble en su argumentación de despedida y abandono. Muy buen cortometraje, con una innovación abundante y cinematográficamente sorpresiva. Los planos son correctos y la mano de Tykwer se expone con genialidad. El montaje de Mathilde Bonnefoy una joya de cómo darle claridad, sentido y continuidad al corto.

Historia # 17 “Quartier Latin”
Dirección Fréderic Auburtin y Gérard Depardieu, Guión Gena Rowlands, Intérpretes Gena Rowlands, Ben Gazzara y Gérard Depardieu, Fotografía Pierre Aïm, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Una historia de un viejo amor que se va actualizando por la complacencia y el olvido de los malos momentos. Gena Rowlands y Ben Gazzara hacen una demostración de lo estimulante de llegar a la tercera edad con las mismas ilusiones de sus primeros años de matrimonio. Se reúnen en el restaurante de Gérard Depardieu, para ventilar un divorcio con todas las exigencias económicas y financieras repartidas. De pronto, ambos por demostrar alguna supuesta superioridad sobre el otro, empiezan a comentar sobre sus vidas actuales. Gena le dice a Ben que está saliendo con un ciclista mucho más joven que ella y que no trabaja ni produce. Ella le pregunta sobre su novia y él le señala con naturalidad que todo esta bien. Luego la típica discusión alturada de porqué tuvimos que llegar al divorcio etc. Luego algunas sorpresas que enriquecen el diálogo de forma dramática y divertida, y que encajan en una repique de frases sumamente atractivas. Un cortometraje excelente, no por sus formas sino por su contenido. Un amor que perdura y seguirá existiendo a pesar de frases hirientes, jactanciosas o hasta el divorcio como punto de llegada, o quizás de partida. Uno nunca sabe. Un homenaje al gran John Cassavetes.

Historia # 18 “‘14e arrondissement”
Dirección y Guión Alexander Payne, Intérprete Margo Martindale, Fotografía Denis Lenoir, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Una deliciosa historia de una turista norteamericana que hace una enternecedora reflexión sobre lo efímero de la existencia y que en base a un verdadero sacrificio logra viajar a París a lograr el sueño de toda su vida, en honor de su hermana y su madre fallecidas. Siente la necesidad de comprobar todas las sensaciones que le habían contado estando en París. Su lucha no era en vano y por eso comprueba que en la ciudad había percibido que se sentía liberada, como en casa, como que siempre había estado en ella y que sus excitaciones, pasiones y hasta exaltaciones tenían una razón de ser, su nombre era París. Un gran cortometraje, una maravillosa interpretación de Margo Martindale, y una fidedigna representación de lo mucho que una ciudad puede colaborar para iluminar nuestra mente y nuestro corazón. Hay una pequeña falla de traducción, Simone de Beauvoir fue una novelista francesa, filósofa existencialista y feminista. Sale en la subtitulación como Simón Bolivar. Finalmente, la única que con su interpretación logra establecer el verdadero sentido del título de la obra es precisamente Margo Martindale quien le dice a París que la ama.

Finalmente, quisiera señalar que el objetivo que se percibe en la propuesta es sacarle ese "sentimiento de amor escondido" sobre París a cada uno de los cineastas participantes mediante la exhibición de los diferentes barrios, plazas y monumentos de la ciudad, que se entrelazan correctamente en la edición para que prevalezca la continuidad en el corte de las 18 secuencias. En la última etapa se articula una sucesión de escenas donde se logran integrar muchos de los artistas y directores del film al compás de una maravillosa canción de cierre llamada “My Heart Will Go On” que brilla como la Torre Eiffel o las hermosas figuras de las bombas de estruendo que se forman en el cielo. Una maravillosa experiencia, una grandiosa sucesión de emociones. Hasta la próxima.