sábado, 23 de enero de 2010

“Amor sin escalas”, un equipaje desierto de convicciones.















































No tendría porqué ser simple casualidad que el film UP IN THE AIR pueda tomar prestado por algunas decenas de minutos esa trágica ambientación de la crisis norteamericana originada a mediados de 2007 -que detonó a finales de 2008- motivada por millonarias pérdidas que ascendieron casi a 85 mil millones de dólares, por créditos impagos de hipotecas de riesgo, anunciada por la mayor compañía del sector, COUNTRYWIDE. A esta hecatombe financiera se sumó el pánico desbordante en la Comunidad Europea, donde el banco británico NORTHERN ROCK, sufrió un abrumador retiro masivo de ahorros como señal de esta crisis, además de las pérdidas experimentadas en WALL STREET o la desesperación que era percibida por el pueblo norteamericano a través de las ventas al consumidor que registraron su mayor caída desde hacía mucho, lo que potenció los temores de una recesión generalizada y que obligó al apoyo del congreso para el paquete de estímulo fiscal que impulsó el inepto de BUSH y que continuó con mayor énfasis el presidente OBAMA. La coclusión es una sola, la crisis monetaria de los EEUU trastocó las economías del resto del mundo, y mostró la fragilidad del sistema del neoliberalismo como una especie de fórmula mágica para el desarrollo económico de los pueblos, pero por sobre todas las cosas, de la dignidad de los seres humanos dispersos por el planeta. Pues bien, dadas las circunstancias, el terreno estaba permisible para cultivar la semilla de un film -sin caer en el meollo convencional del asunto- que intentó posicionarse dentro de uno de los desenlaces cuyo déficit social y económico era de una atiborrada viabilidad cinematográfica: BAJAR COSTOS A TRAVÉS DE DESPIDOS INTEMPESTIVOS. La imagen de esa norteamérica golpeada y nerviosa, era la que el mundo cinéfilo quería observar y entender. Hoy, al margen de las inhumanas consecuencias ocurridas, y con el agregado que Hollywood no sufrió como otros negocios con la crisis, la industria del entretenimiento se propuso realizar películas de todo tipo, siempre buceando en las ansias del auge, la competencia imperfecta, el imperio de la taquilla, el adormecimiento de la lucidez mental, la poda de la inspiración, la perversión de los argumentos y la represión de la sensibilidad. Pero, a pesar de todos estos síndromes, surge una estimulante propuesta como UP IN THE AIR, que tiene el mérito de exponer en sus heterogéneos, irónicos y deshumanizados entornos, el consumado hecho que al final de un análisis no tan riguroso, lo que diferencia a una buena de una mala película es la cuota de ingenio, intuición y verdad que logran transmitir sus productores, director, guionistas, personajes etc. En esta eventualidad, no cabe duda que UP IN THE AIR es una realización que roza lo notable, porque está hecha con precisión y hasta diría que con alguna dosis de simpatía y adhesión, aunque por momentos su atmósfera sea individualista, cruda y reflexivamente desoladora. El mayor inconveniente que percibí de los esfuerzos de REITMAN es que su tan amena, apocalíptica como humanista narrativa, explica el trasfondo de la historia de forma insuficiente aunque con un trazo lo suficientemente transparente. La envuelve dentro de una comedia dramática que no tiene tanto despliegue humorístico aunque sí de una mordacidad trágica, siempre y cuando se le despida al trabajador con ciertos modales plácidos, sin argumentaciones lógicas y rostros especializados en miradas penetrantes que frenan el reclamo. El hecho de no ir más allá de simplonas entrevistas y centrarse solo en aquellas dos en las que se cuelga un mensaje esperanzador –el de los actores J.K. SIMMONS y el barbado ZACH GALIFIANAKIS, que se sienten demasiado cómodos con el acontecimiento- nos recuerda a aquellos personajes desenfadados y sin escrúpulos, pero entrañablemente encantadores que plasmaron en pantalla directores como PRESTON, STURGES, BILLY WILDER, HAL ASHBY, MARY HARROW, JAMES FOLEY, ALEXANDER PAYNE o más recientemente TONY GILROY. De otro lado, pareciera existir una ruptura amical o negociada entre los guionistas a la hora de la construcción del guión –así hayan ganado el GOLDEN GLOBE y puedan repetir en el ÓSCAR- cuando se trata de poner en juego el valor de los personajes en detrimento del desarrollo de la trama. Me parece que hay un choque de intereses entre el REITMAN guionista con el TURNER co-guionista, o viceversa. REITMAN va más a la dirección de actores, a sus evoluciones, a sus relaciones conflictivas, aún sin tener esa libertad que hizo de su primer desafío -THANK YOU FOR SMOKING- una película entretenida, bien sostenida , y en donde su virtuosismo era no suministrarnos las respuestas a los planteamientos que inspiraba el promotor del tabaquismo NICK NAYLOR, hasta que llega al límite de poner en riesgo la formación de su pequeño hijo. En JUNO, la forma como enfoca el desarrollo trasgresor pero auténtico de la vida de la adolescente embarazada es excepcional y logra captar que el guión de la blogger DIABLO CODY, le proporcionaría los elementos correctos para realizar un film de sana reprobación social pero sin trampas, sin golpes bajos cuando se sugiere a la adopción como premisa. Por otro lado, TURNER, parece asentarse más en las situaciones que rodean a las fluctuaciones de la inestabilidad social y psicológica de las mismas. UP IN THE AIR funciona justamente por ese contraste entre ficción y realidad, y es decididamente, un buen termómetro que sabe situarnos dentro de esas claves en que triangulan tres personajes que interactúan sus decrépitas historias con solvencia y que de manera convincente e impúdica, nos desplieguan algunas formas de lavar conciencias en tiempos de vacas flacas. UP IN THE AIR no es más que una sugerente fábula social agridulce que empalma con justeza sobre las secuelas de una crisis real inesperada que retumba en el inquieto drama moral de lo que significa la soledad y sus implicancias temporales, sean románticas, sinvergüenzas, divertidas y hasta satíricas; un melodrama que se mueve entre la ponderación de lo tradicional y lo moderno, un acrisolado y puntilloso círculo de engaños. Reconocidos sus innegables méritos artísticos y de dirección, el film de REITMAN es pertinente con el desplazamiento de los poderes establecidos y dominantes, desde la custodia del descaro, desde la mistificación de la subversión, desde la broma negra azabache, desde la inocencia de la procacidad y desde las certidumbres absolutas del relativismo y la hipocresía. Claro, visto como lo plantea REITMAN, es un entretenimiento que se tendría que observar como una propuesta cándida y que sirva solo para pasar un buen rato viendo cómo se desangran alegremente esos repugnantes yankees, para luego olvidarnos de una crisis que nos golpeó quizás tanto a nosotros como a ellos. Ahí se podrían distorsionar los objetivos porque cabe la sospecha que el talentoso REITMAN se resbala en la pretensión de hacer un cine corrosivo, crítico y valiente, cuando en realidad es todo lo contrario. En estricto rigor de la verdad, UP IN THE AIR, no es ni más inteligente, inerme o emotiva -sí más cáustica y quizás traviesa- que cualquiera de aquellas películas que competirán con ella por el Óscar dentro de algunas semanas. Que nadie se sorprenda ni se engañe ante una propuesta proclive a la habilidad y a la seducción. Además, hoy por hoy, el sarcasmo también se viste como un altanero factor industrial, y que parece potenciar resultados exitosos en cualquier proyecto cinematográfico. Lejos está de ganar la estatuilla norteamericana. La academia tiene errores pero todavía no los aborda la bestialidad ni el "sin sentido".

En relación a la temática del film creo que no habría mucho que explicar. Darle alguna que otra opinión pero traten ustedes de diseccionar las escenas. CLOONEY -en una de sus mejores actuaciones- se dedica a trabajar en una empresa de subcontratación o
OUTSOURCING. Como existen esos jefes sumidos en la cobardía que no quieren comunicar a sus empleados que serán despedidos, contratan los servicios de terceros que dominan temáticas conflictivas. CLOONEY, al margen de ser un resolutor contencioso, es un tipo simpático, hedonista, eficiente, con una familia descuidada, solitario por decreto, con un sentido de la lealtad algo confuso pero que se siente un privilegiado por el trato que recibe, y ha conseguido que sus problemas de empleo no lo afecten en su ambígua y extraña vida personal. Como su trabajo consiste en movilizarse por todo el territorio norteamericano para joderles personalmente la vida a gentes que tienen una responsabilidad laboral como él, ha descubierto un sabroso plato de fondo: la acumulación de horas en los aviones que le permitirá acceder a un club privado plagado de facilidades e incentivos solo para unos cuantos, siempre y cuando pueda sobrepasar una determinada cantidad de horas de vuelo, nada menos que fidelizando con AMERICAN AIRLINES. Tiene entonces, cinco prioridades. Su trabajo como agente de destituciones, su hobby residencial en aeropuertos y aviones puntuando sin parar buscando una tarjeta de grafito, algunas charlas donde expone a sujetos de similar ocupación los placeres de compactar su equipaje en el menor espacio posible convenciéndolos que deben viajar con lo justo para evitar problemas de aglomeración y bajar costos de sobrefacturación. También tiene una familia a la que nunca ve porque pasa 325 de los 365 días en aviones, aeropuertos y hoteles aunque su fama de buen hermano está intacta, y finalmente, no busca relacionarse socialmente con nadie que ponga en riesgo sus principales motivaciones. Sin embargo, quien a yerro mata a yerro muere. Su karma resulta ser una hermosa mujer que tiene las mismas aficiones perversas que él, pero que desde un principio aclara quien es y hacia donde se mueve, dejando las cosas claramente estipuladas. VERA FARMIGA hace una labor magnífica como soporte aunque luce por momentos muy estática en el papel asignado. Todo lo contrario sucede con ANNA KENDRICK, una especie de ratón de biblioteca, que se contorsiona aunque esté dormida, y que pone en más de un aprieto la consabida tranquilidad de CLOONEY, al proponerle a la compañía OUTSOURCING un método de cesantía que le ahorraría mucho dinero: DESPEDIRLOS POR UN VIDEO-CONFERENCIA y no FACE TO FACE. La actuación de la pequeña KENDRICK es formidable. Representa la antítesis de CLOONEY, es decir, una ambiciosa joven de valores tradicionales, pero que se vuelve un camaleón debido a las circunstancias. No solo soporta al personaje principal sino que forma parte de sus experiencias personales ya sean estas amenazas u oportunidades. A CLOONEY lo vuelve loco, surge un entrenamiento compartido, pero quizás lo más interesante es que logra meterse de lleno en la vida personal de la KENDRICK, y es allí donde nos brinda sus mejores momentos actorales porque REITMAN se encarga de sacarle el mote de inútil para cargarlo de matices más humanos y mejor aprovechados. Pasa de tipo serio a un sujeto divertido y concupiscente, nos sorprende aunque siga con su traje azul oscuro. Parte de este cambio que maneja el director es la secuencia familiar donde el moralismo de REITMAN da resultados. CLOONEY es otro, está enamorado y poco a poco va replanteando su soledad hasta que cuando más dispuesto y frágil está, recibe un certero machetazo sentimental imposible de soportar... En cuanto a los apartados técnicos, bien implementadosn todos, no se encuentran mayores trabas y la labor de conjunto destaca. REITMAN cumple, es un director aún joven y tiene algunos deslices de concepto que tendrá que seguir mejorando. Para mí es mejor director que guionista. El guión de la película es sustancioso, salvo por el acápite que hice líneas arriba.

Resumiendo, una muy buena y recomendable película de corte cómico-dramático -si se sabe comprender sus propósitos- quizás algo disímil a lo que ofrece el cine norteamericano en las actuales circunstancias, influenciado por esa comedia clásica de tiempos lejanos, pero que con la habilidad y la afinada manipulación de ciertos tópicos por parte de REITMAN -quien hace lo correcto en no subrayar ni lo evidente ni lo axiomático- que logra crear una historia fluida donde el ritmo no decae y la identificación con las vivencias entrelazadas de los personajes surte efecto en los espectadores. No hay muchos films que nos enfrenten tan directamente con nuestra identidad de modo sutil y eficaz. Es mérito rotundo del joven director que un asunto de alcance personal no resulte ni arrogante ni enteramente aburrido. Su dominio de la caracterización de personajes, hasta el extremo de trazar sugestivos retratos de la psicología y los sentimientos humanos, sea posiblemente el gran secreto que esconde el éxito de la propuesta. Destaca un CLOONEY sofisticado, más suelto y sin poses acartonadas, aunque moviendo el esqueleto sea un tronco prensado con hierro. Daría la ligera impresión que no le va a alcanzar para los premios de la academia. JEFF BRIDGES está muy por encima del hoy activista filantrópico pro-fondos de nuestros hermanos haitianos, hecho excepcional y loable. Lo mismo sucede con ANNA KENDRICK y VERA FARMIGA. Sus actuaciones son impecables, pero tienen no solo a MERYL STREEP como posible rival en las mejores secundarias, sino a la actriz MO’NIQUE que hace un papel extraordinario y como pocas en la película PRECIOUS. Ojala que la academia encuentre el justo premio a una película que intenta refrescar algunos juicios de valor de un pasado cinematográfico que hoy lamentablemente no aparece salvo muy raras excepciones. Quizás el desenlace no sea el más apropiado. Luce algo blandengue y hasta un poco apacible. Finalmente, a aquellos que despiden a sus trabajadores sin motivo aparente y le crean un daño irreparable a la FAMILIA de estos, denerían tener cuidado con lo que hacen, porque la vida es un círculo temporal de movimientos cíclicos perfectos y que indefectiblemente tarde o temprano les llegará el momento de pagar en vida el daño ocasionado. Sé de varios casos y no estoy hablando verdura china ni respirando por la herida. Es simple inteligencia deductiva. Hoy me toca a mí, mañana a ti y así sucesivamente. Hasta la próxima.

lunes, 11 de enero de 2010

“Sherlock Holmes”, elemental mi querido Ritchie. Segundo aniversario del blog.




























































SHERLOCK HOLMES no sólo es el detective privado más astuto, educado y elegante de la literatura universal. También es una de las siluetas más representadas de la historia del cine junto a otras leyendas ficticias como Batman, Drácula, los extraterrestres etc. y otros reales como los cowboys o el mismo Jesucristo. Quizás sea uno de los personajes más queridos por insignes pensadores del siglo pasado y reconocidos escritores que le dedicaron notas, libros y hasta poemas. JORGE LUIS BORGES, destacado intelectual argentino, fue uno de los más efervescentes seguidores del brillante personaje creado por Sir ARTHUR CONAN DOYLE, en su libro A STUDY IN SCARLET, de 1887. BORGES dijo lo siguiente: “Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las sanas costumbres que nos quedan. Las otras dos son la muerte y una buena siesta"... El actor británico BASIL RATHBONE fue el SHERLOCK HOLMES cinematográfico por excelencia, gracias a su parecido físico con el personaje que el dibujante SIDNEY PAGET creó para ilustrar una serie de doce relatos cortos que se publicaron desde julio de 1891 hasta diciembre de 1892 en The Strand Magazine, una revista de ficción inglesa que gracias a CONAN DOYLE se convirtió en todo un símbolo de las aventuras de SHERLOCK HOLMES. El precio del impreso era accequible a cualquier bolsillo lo que masificó a sus lectores. Su fisonomía estaba relacionada con lo que entendía PAGET sobre la imagen populachera que debería tener un agudo investigador de la policía británica. Alto, delgado, casi endeble, irónico, ingenioso, de mirada aguda y penetrante, nariz fina y aguileña, facciones donde predominaban la intrepidez sumada a la cordialidad, e intelectualmente de nivel superior. Secundado por NIGEL BRUCE -su inseparable amigo, el doctor WATSON- RATHBONE interpretó al personaje 14 veces desde 1939 a 1946. No fueron excepcionales pero tampoco malas películas. Eran aquellas que reflejaban la carga intuitiva en pantalla del personaje más querido de la literatura popular británica en aquellos tiempos. SHERLOCK HOLMES despertaba las más incontrolables pasiones y un notable sentido de la justicia, y la inteligencia para hallar la verdad... Les adjunto la lista de películas protagonizadas por RATHBONE y BRUCE, si existe algún interés adicional al comentario. Son los que más fielmente han representado la personalidad que CONAN DOYLE les dio tanto a HOLMES como a WATSON. Las fotos que publico al final del presente post son de ambos actores y el afiche de la primera película que hicieron juntos, y que es considerada la mejor acerca de las andanzas de HOLMES y WATSON, en piel de RATHBONE y BRUCE. 


BASIL RATHBONE y NIGEL BRUCE (1939-1946)

1939 The Adventures of Sherlock Holmes
1939 The Hound of the Baskervilles
1942 Sherlock Holmes and the Voice of Terror
1943 Sherlock Holmes in Washington
1943 Sherlock Holmes and the Secret Weapon
1943 Sherlock Holmes Faces Death
1944 The Spider Woman
1944 The Pearl of Death
1944 Sherlock Holmes and the Scarlet Claw
1945 The House of Fear
1945 The Woman in Green
1945 Pursuit to Algiers
1946 Terror by Night
1946 Dressed to Kill


Pero no todo está circunscrito a RATHBONE y BRUCE. Otros actores que lograron representar al genio de Baker Street en el cine fueron: Reginald Owen, John Barrymore, Clive Brook, Christopher Lee, Robert Stephens, Nicholas Rowe, Anthony Higgins y Michael Caine. Cada quien intentando imponerle su propia impronta al personaje aunque en la mayoría de los casos la crítica y los seguidores fueran reacios a la aceptación. En las series de televisión destacaron Terence Fisher Frank Langella, Alan Grint, Peter Cushing, Jeremy Brett -el más reconocido- Charles Edwards e Ian Richardson entre otros. Las listas que propongo son significativas pero incompletas ya que hubo más de 70 actores que le dieron vida a HOLMES en más de 200 películas. Toda una revelación que se encuentra confirmada en los GUINNESS WORLD RECORDS.  

La primera exposición visual sobre la creación de CONAN DOYLE, es SHERLOCK HOLMES BAFFLED, rodada en 1900. En este pequeño gag de 35 segundos, HOLMES es sorprendido por un ladrón que se introduce en su cuarto. Les dejo el link en YOU TUBE: http://www.youtube.com/watch?v=-eO3EbFG0ak... Otro dato interesante es que muchos niños y adolescentes de los años 80 conocieron por primera vez la existencia de HOLMES gracias a la serie animada hecha por el japonés HAYAO MIYAZAKI, quien dirigió seis episodios en los que introdujo un sentimiento particular del personaje para con las máquinas de vapor, las persecuciones alocadas y una ciencia ficción algo ingenua... Quien se propuso burlarse de HOLMES fue nada menos que el actor cómico norteamericano GENE WILDER con su film THE ADVENTURE OF SHERLOCK HOLMES' SMARTER BROTHER, en 1975. WILDER, se atrevió a guionar, dirigir y protagonizar una poco original parodia representando a un supuesto hermano de HOLMES, a quien lo llamó SIGERSON HOLMES, que junto al actor MARTY FELDMAN -quien daba vida a un WATSON desaforado y de ojos saltones- no lograron ridiculizar la inteligencia deductiva del héroe. La película fue unánimamente rechazada por el público y criticada duramente por los fanáticos y conocedores del personaje... Una de las tantas anécdotas acerca de los actores que protagonizaron a HOLMES recayó en el actor británico JEREMY BRETT. Se obsesionó tanto con su personaje –lo representó entre 1984 y 1994 en la TV- que llegó al punto de aprender a fumar en pipa y utilizar su mano diestra cuando él era zurdo. Su inmersión en el papel le acabó provocando serios problemas de salud y aceptación social... Otras rarezas cinematográficas se encuentran en películas como SHERLOCK HOLMES AND THE GREAT MURDER MYSTERY, de 1908. En este film no se adapta historia alguna de DOYLE, sino del talentoso novelista EDGAR ALLAN POE. El detective francés AUGUSTE DUPIN  –personaje predecesor de HOLMES, aunque sin la arrolladora popularidad de este-  es opacado notoriamente por el erudito de Baker Street... Otras películas misteriosas han sido llevadas a la pantalla durante la época del cine mudo, como en la propuesta danesa SHERLOCK HOLMES I LIVESFARE, del mismo año 1908, donde HOLMES no sólo tendrá que vérselas con su habitual enemigo MORIARTY -temible personaje creado por DOYLE- sino incluso con el ladrón RAFFLES, un invento de ERNEST HORNUNG, familiar indirecto de DOYLE... Quizás sería interesante nombrar una de las representaciones más irónicas de un mítico SHERLOCK HOLMES adentrado en la cinematografía popular. Fue el formidable BUSTER KEATON en 1924, con su película muda SHERLOCK JR., que él mismo dirigió y protagonizó. 45 minutos fueron suficientes para entregar una demostración magistral de lo que significaron los auténticos gags visuales del detective. KEATON fue uno de los pocos actores norteamericanos que estuvo a la misma catadura artística del gran CHAPLIN.

También aparecen gran cantidad de composiciones que adaptan la obra de DOYLE como la famosa versión teatral de W. GILLETTE, y la de otros actores que le dan vida teatral a HOLMES. Destacan los ingleses EILLE NORWOOD y ARTHUR WONTNER como los más representativos... Otra de las curiosidades, dentro del fantástico mundo de HOLMES, será la película norteamericana A STUDY IN SCARLET, de 1933. No se trata de una adaptación del título de la novela de DOYLE, sino de una historia innovadora del guionista francés ROBERT FLOREY. La trama radica en cómo los miembros de una oscura cofradía van siendo asesinados de uno en uno, según se describe en una canción infantil que versa acerca de diez niños de color... Otra de las extravagancias recaerá en el film alemán DER MANN DER SHERLOCK HOLMES WAR, 1937, dirigido por KARL HARTL, y protagonizado por las grandes estrellas del cine germano HANS ALBERS y HEINZ RÜHMANN, pero no como los auténticos HOLMES y WATSON, sino como dos sendos impostores. Al final, ambos intrusos, detectives de poca monta, serán detenidos y juzgados por suplantar a los genuinos. Lo más gracioso es el hecho que al propio tribunal de justicia llega Sir ARTHUR CONAN DOYLE –representado por el actor PAUL BILDT- quien exculpará a los farsantes... Por lo tanto, cabría la interrogante: ¿Quién es el mejor SHERLOCK HOLMES de la historia?... Para los estudiosos del personaje no queda duda que este honor se lo lleva BASIL RATHBONE. Otros dirán que PETER CUSHING -quien enfrentó como HOLMES a JACK, EL DESTRIPADOR- o el mismo JEREMY BRETT. No soy la persona adecuada para afirmarlo con justeza. Lo cierto es que cada época tuvo la oportunidad de disfrutar de las aventuras del más querido detective privado de la historia. En cuanto a las películas sobre HOLMES, me inclino por THE PRIVATE LIFE OF SHERLOCK HOLMES, 1970, de BILLY WILDER. El notable director realiza un compendio excelso en el tratamiento de temáticas diversas que expuso en films tan esenciales de su filmografía como: DOUBLE INDEMNITY, THE LOST WEEKEND, STALAG 17, SUNSET BOULEVARD, THE SPIRIT OF ST. LOUIS, THE APARTMENT, SOME LIKE IT HOT e IRMA LA DOUCE. BILLY WILDER le da ciertas características peculiares a HOLMES. Lo retrata como un ser ascético, toxicómano y hasta homosexual. Con WATSON juega a la sumisión en estado extremo y lo define como un mujeriego infatigable. En fin, es un HOLMES al estilo de BILLY WILDER, desemejante al que imaginó CONAN DOYLE y que GUY RITCHIE también se encarga de agregarle otros matices.

La nueva película de GUY RITCHIE, posee un aceptable dominio del lenguaje audiovisual con planos invertidos, secuencias largas rodadas en movimiento que se entrelazan creando grandes persecuciones que corroboran el sentido del ritmo. Por otro lado, respeta una serie de formalidades del personaje de CONAN DOYLE aunque modifica y/o elimina algunas, como la conducta del sesudo detective en cuanto al tratamiento en la resolución de conflictos. El director británico se inclina por incrustar al mítico HOLMES como un elemento cardinal del cine de aventuras y del género de acción desenfrenada, envuelto en una especie de superhéroe del cómic o de la combinación del arte marcial BARTITSU con el boxeo de la época. Lo hace por encima del científico que usa el razonamiento deductivo y la observación como sus armas contundentes en la solución de casos criminales. No olvidemos que el primer problema complejo que logra resolver el joven HOLMES de la obra de DOYLE consiste en descifrar un mensaje codificado de un amigo estudiante. RITCHIE mezcla los años, los estilos y los contextos, y no lo hace mal pero parece no convencernos del todo. WATSON resalta en uno de sus famosos escritos sobre HOLMES, su sorpresa al descubrir que su conviviente del 221B de Baker Street, desconoce la teoría heliocéntrica demostrada por COPÉRNICO en el siglo XVI. Este quizás pueda que sea el punto de quiebre de la nueva filosofía holmesiana de RITCHIE, donde parece encontrar una justificación para darle otro proceder al personaje y textura al film. Promueve un cambio de roles entre HOLMES y WATSON que pareciera ser la panacea modernista en el guión de RITCHIE. Los retrata a ambos con un talante sumamente parecido, dependientes exageradamente el uno del otro -el detalle del cambio de vestimenta- y cruzando miradas inquietas en forma contínua. Los ubica en un mismo nivel de la acción en cada caso que está rodeando determinado hecho o investigación. WATSON, contra todo pronóstico, se convierte en el amigo autoritario y no en el ayudante complaciente y admirador que la memoria histórica retiene. Pero la permuta significativa que introduce RITCHIE es reinventar de golpe y endemoniadamente ambas fisonomías. RITCHIE le imprime mucho vértigo a los personajes sin a veces medir las consecuencias. Al no estar presente MORIARTY –el clásico enemigo de inteligencia privilegiada y maldad desaforada- el nuevo reto de HOLMES y WATSON es el de evitar un sacrificio de una mujer a manos de un nuevo personaje llamado BLACKWOOD, un mago negro sin escrúpulos -testimonialmente muy inferior a MORIARTY y al no menos célebre JACK, EL DESTRIPADOR- obsesionado por las condiciones intelectuales de HOLMES y cuya misión es extirparlo tendiéndole un sinfín de trampas en honor a su venganza. HOLMES tiene que intentar recapturarlo y se trenza en una lucha sin cuartel con BLACKWOOD, mientras éste busca convertirse en un mandamás parlamentario... GUY RITCHIE elimina sin motivo aparente, aquella fidedigna frase de HOLMES hacia su compañero de aventuras: "Elemental mi querido Watson".  Esa reveladora expresión tenía que estar presente, y si hubiera sido posible, crearle una muletilla parecida a WATSON, para que pueda existir el retruque dentro de sus diálogos, e infundirle una rencilla humorística a la relación. Al desaparecer la frase a rajatabla, RITCHIE comete un error estratégico: le sustrae esa magia que contiene la caballerosidad de los ingleses. A los millones de fanáticos y seguidores que tiene HOLMES no le debe de haber caído en gracia semejante golpe bajo. No estoy metiendo en el lío a los puristas y estudiosos que, sin duda, se lo querrán comer vivo. Son detalles imprescindibles que no pueden desaparecer tan alegremente, porque no solo formaliza la mente privilegiada de HOLMES, sino que define su identidad como una atribución histórica. Esto lo menciono porque hay componentes menos característicos, como el atuendo del héroe, la pipa y el abrigo, que sí son respetados y expuestos con naturalidad. También el sombrero de cazador de ciervos, pero que no fue una creación de la literatura de DOYLE, sino una picardía ilustrativa de SIDNEY PAGET. El físico poco afortunado del clásico HOLMES es cambiado pero esta vez RITCHIE parece acertar al coludirse con la moda actual. Otro detalle, el HOLMES de DOYLE tocaba el violín, RITCHIE pone en sus manos un tipo de banjo de la época. Es decir, rescata componentes vivos del personaje y descarta algunos otros. Todos estamos de acuerdo en que se tienen que respetar las licencias de la construcción de personajes -y más aún si son adaptados a la modernidad- pero RITCHIE pierde de vista factores que considero inamovibles. La coartada que se ha dado, vale decir, que el guión de la película no está basado en la novela de DOYLE sino en el cómic del tal LIONEL WIGRAM, no parece ser una explicación cinematográfica suficiente. No me cabe duda que todas estas maniobras le van a pasar factura a RITCHIE a la hora que los votantes de la Academia nominen a la mejor película y al mejor director del 2009. 

Pues bien, la modernización de SHERLOCK HOLMES tiene varios encontrones en el guión y particularmente en una narrativa que tiene saltos acentuados. Existe una brecha bastante pronunciada entre lo que se quiere transmitir a un público joven -que no conoce las bondades ni la verdadera historia de HOLMES- y aquellos que si tenemos noción de ese impoluto héroe de nuestra niñez. Lejos del personaje de DOYLE, incluso del de BILLY WILDER, las credenciales de GUY RITCHIE no son las que su celebrado estilo de realizar cine han predominado. El cineasta británico es una de esas personas que busca siempre deslumbrar argumentalmente, mantener un ritmo pujante, y a veces redundando en lo excesivo. Eso es lo que pregona GUY RITCHIE en sus mejores propuestas, sea LOCK & STOCK –de lejos su mejor película-  SNATCH y la poco valorada ROCKNROLLA. El dilema se le presenta cuando quiere elaborar productos con personajes más intelectualmente complejos, como por ejemplo, en REVOLVER, donde no parece encontrar la fórmula para sacarle el máximo a su potencial. Su apreciado sentido del sarcasmo no tiene el mismo efecto que en sus películas anteriores... Por lo tanto, le vuelve a suceder lo mismo en el lanzamiento de su SHERLOCK HOLMES. El film tiene muchas situaciones realmente estimables, y sería absurdo negarlas o minimizarlas. GUY RITCHIE es un buen realizador y eso no está en discusión, pero esta vez se da una vuelta tipo carnero y se muerde el cuello. Sin embargo, la actuación de ROBERT DOWNEY JR. es de una frescura notable, de aquellas que convencen por su claridad en cada uno de sus semblantes, sean matices, técnica interpretativa gestual, presencia, inflexión vocal etc. Es un SHERLOCK HOLMES que sabe dosificar su problema maniaco depresivo y controla con notable parsimonia su tendencia homosexual. Para este servidor, debe de estar nominado por la Academia a mejor actuación principal sin ningún resquemor. Otro que destaca como soporte es JUDE LAW. Me parece una actuación redonda –lo mejor que le haya visto- y ahí si acierta RITCHIE, porque lo coloca en el contrapunto argumental que DOWNEY JR. ejerce con autoridad. Hay empatía protagónica. Otro magnífico planteamiento del inglés es mostrar dos relaciones amorosas sin escenas morbosas. Las misma son plasmadas con sutileza y sin necesidad de planos evitables. Muy distintas ambas, pero bien definidas a través de los acontecimientos, las conversaciones y gestos entre los protagonistas de cada una de ellas. Los otros tres actores secundarios están muy bien definidos y sus interpretaciones le dan brío al conjunto. RACHEL McADAMS como IRENE ADLER –ahí sí no se olvidó GUY RITCHIE de su prescindibilidad- MARK STRONG como BLACKWOOD -poco tiempo pero muy seguro- y EDDIE MARSAN –notable como jefe de policía- le aportan dinámica y compromiso a los personajes que desarrollan DOWNEY JR. y LAW. Este nuevo HOLMES, que se pasa la película entre explosiones, balaceras, peleas y experimentos, luce mucho más su plasticidad por toda la maquinaria técnica y artística que lo rodea. La fotografía de ROUSSELOT es de una calidad loable. La iluminación lúgubre con que recubre los ambientes de esa Londres victoriana es llamativa. Lo mismo le sucede al diseño de producción comandado por SARAH GREENWOOD –la misma de ORGULLO y PREJUICIO, y de EXPIACIÓN- que luce verdaderamente fantástica. La recreación de la Inglaterra del siglo IXX con sus personajes, mercados, circos y bares ambulantes, sus carretas y sus calles adoquinadas tanto en subidas como en bajadas están bien logradas. Las diversas atmósferas que se crean en los exteriores e interiores son asombrosas. Esa niebla artificial casi inexistente impresiona. Quizás la GREENWOOD pueda ser nominada por la Academia. Ya disfrutó de la experiencia con las dos películas que mencioné y a la tercera va la vencida. El vestuario, a cargo de JENNY BEAVAN es deslumbrante. Los colores son los de la época, el casimir que luce JUDE LAW me provoca envidia sana, y los vestidos que porta RACHEL McADAMS encajan en la época. Dice mucho cada prenda que viste cada personaje de su personalidad y de sus intenciones. La BEAVAN tiene mucha experiencia y también puede ganarse una nominación. Ya lo hizo con GOSFORD PARK y THE REMAINS OF THE DAY... También habría que reconocer la edición a cargo de JAMES HERBERT, sobre todo en las escenas de acción más espectaculares y dotadas de buenos efectos en slow-motion. Otro acierto importante de la parte técnica es que el film se ha rodado direccionando sonidos, jugando con los tempos, el volumen, la cadencia músical y una elección apropiada de los instrumentos musicales que acompañan los momentos de máxima tensión. Esta combinación sonora  no perturba en absoluto el visionado. Por otro lado, la BSO de un imbuído HANS ZIMMER está creada con una precisión milimétrica. El equilibrio musical en los momentos de acción está hecho con exquisito criterio y es uno de los apartados técnicos que mejor sostiene el devenir de la trama. Acá si hay mérito de RITCHIE al rodearse de gente con mucha experiencia y sobre todo talento.  

Resumiendo, una buena película, con actuaciones bien ensambladas, de una hechura técnica impecable aunque se percibe con facilidad que le falta algo. Se siente una pequeña disconformidad cuando empiezan los novedosos créditos finales. Quizás un RITCHIE más diestro en poder dominar con oficio un cambio de timón tan radical de un querido personaje de la literatura universal, hacia una modernidad que va a tardar en amalgamarse a las costumbres del viejo público. Es casi como convertir a Drácula o a Batman en un burócrata eficiente. En mi caso, las recientes sagas de vampiros románticos justifican cierta animadversión al cambio drástico. SHERLOCK HOLMES, la película, se presta para una saga tal como se hizo en los años cuarenta. Es posible que el problema sea inventarle historias sugerentes o adaptar las añejas de forma elocuente con las exigencias de ese mercado joven al que han apuntado. Es sin lugar a dudas un BLOCKBUSTER estilizado pero con fines taquilleros que prevalecen y que todo hace indicar que lo conseguirá. Si el doctor y novelista inglés, Sir ARTHUR CONAN DOYLE resucitara, tendría muchísimas cosas que conversar a solas con GUY RITCHIE. Repito, una buena película, pero que no me deja sabor a estatuilla. Hasta la próxima y felíz segundo aniversario.