martes, 30 de marzo de 2010

“The Blind Side”, auténtico instinto de protección.


























































Luego de observar THE BLIND SIDE, pienso que sería prudente plantear una pregunta que puede resultar clave para comprender las intenciones del film ¿¿Funcionan con prolijidad aquellas películas comerciales que no estén edificados sobre el precepto de la simpatía, incluidos personajes que dificultosamente se pueda identificar con las necesidades de un público pasional, donde el realizador no muestre especial consideración por sus protagonistas, o no intente generar pequeñas o grandes relaciones metafóricas entre la historia y sus personajes?? Según mi experiencia -rodeado de espectadores en una multisala- me cuesta aceptar que esto pueda suceder. La gente que acude al cine a entretenerse no es borrica, tiene el instinto del acercamiento a lo seductor, y percibe más rápido de lo que uno cree, los propósitos de tal o cual puesta en escena. Por otro lado, a pesar de la inexplicable anfibología con la que muchos directores han atiborrado sus personajes, estos se han posicionado por encima de cualquier carga negativa que los haya pretendido invadir. Pablo Picasso -para los entendidos, el mejor pintor del siglo XX- salió ileso y hasta fortalecido, luego de toda la mugre que le quiso endosar el hoy veterano director norteamericano James Ivory, a través de la exagerada interpretación de Anthony Hopkins en SURVIVING PICASSO, 1996, o al mismísimo Thomas Jefferson en el film JEFFERSON IN PARIS... Si quieren otros ejemplos, solo tienen que indagar a Oliver Stone y películas como W., ALEXANDER, NIXON, J.F.K., SALVADOR, THE DOORS, entre otras... THE BLIND SIDE o UN SUEÑO POSIBLE de John Lee Hancock, es una expresión fidedigna de un melodrama gentil, digerible, inofensivo, aleccionador, prudente, suave como una brisa de la melancolía más casta, por momentos divertido, enriquecedoramente cristiano, exponiendo la pureza –y jamás la rudeza- de esa conservadora clase adinerada norteamericana de talante republicano, la misma que sonríe y se muestra bondadosa con los indigentes, pero que se mordieron la lengua -envueltos en un silencio cómplice- cuando recibían los cientos de féretros que llegaban desde Irak o Afganistán. Hace unos días, sentí mucha bronca, cuando observé en el cable al felón de George W. Bush deambulando por HAITÍ, dándole la mano a un poblador, pero limpiándosela de inmediato en la camisa del insaciable Bill Clinton, en una actitud repugnante de lo que supone una anomalía cerebral... Absolutamente nada en este largometraje es mera casualidad. Hancock no tiene medio pelo de pánfilo y sabe que su obligación es conjugar cinematográficamente la palabra "sacrificio" con la no menos trascendente "caridad", porque ambas forman una indestructible coraza de sentimentalismo. Y no está para nada equivocado, porque introduce juiciosamente las narices donde hay que meterlas sin temor al fracaso, vale decir, dentro de la esencia manipuladora que es lo que sostiene cualquier película que se precie de utilizar los códigos correctos del cine hecho con prolijidad. No por nada este film ha tenido una taquilla que supera casi en 10 veces su costo operativo y Sandra Bullock es la primera actriz norteamericana en superar los 200 millones de dólares como protagonista. El récord lo tiene aún la canadiense de origen griego Nia Vardalos, que logró 242 millones por MY BIG FAT GREEK WEDDING... Lo destacable de la propuesta de Hancock no es la historia en sí –manida hasta los huesos- sino la forma inteligente, pragmática y deliciosa como blanquea su narrativa, y la aleja con mano firme de lo hediondo, de lo común, de lo descortés. Tal es así que hace una adaptación literaria casi libre, sin arremeter de lleno al juego del football americano, tomando acertada distancia del libro de Michael Lewis: THE BLIND SIDE: EVOLUTION OF A GAME... Me preguntaba cuando nominaron THE BLIND SIDE a los Oscar ¿¿Qué les había sucedido a los votantes?? ¿¿Qué argumentos son los que esgrimen para hacer la barbaridad que engendraron?? Hoy me respondo con cierto embeleso: crearon una película que le fascina a los yankees de todas las clases sociales, edades, razas y religiones, una versión light del muchas veces patético sueño americano, y si va bien acompañado -desde que empieza hasta que termina- del deporte nacional, un juego brutal, intensísimo, de extremado esfuerzo físico -además de un espectáculo extraordinario- es una posibilidad de yerro infalible, un gol de media cancha o como dicen los gringos: un sorprendente touchdown de 10 yardas.

Es interesante, cuando Sandra Bullock explica al comienzo del film y mediante la voz en off, el título del mismo –en inglés, el ángulo o lado ciego-
haciendo una metáfora visual perfecta de lo que es el desarrollo de la historia y sobre todo de la evolución del personaje protagónico, un ropero humano adolescente de casi dos metros llamado Quinton Aaron... Cuando se inicia el juego y se ve un pelotón de jugadores de ambos bandos en el medio del campo –los yankees le llaman Pro-Set o Split Back- el quaterback -el jugador mejor pagado de la liga- lanza en forma corta el balón hacia atrás y corre hacia el receptor que toma el balón, espera al QB y se lo devuelve. Es una jugada de engaño, una artimaña táctica que dura máximo cinco segundos para llevar a un costado a los rivales. Toda la estrategia de juego pasa por la profundidad del campo visual o POR LO QUE OBSERVA en ese momento el QB, que, o bien hace un milimétrico pase largo a otro jugador desmarcado, o tiene que despuntarse y avanzar la mayor cantidad de yardas posibles con el balón en su poder. De inmediato, es encimado por los jugadores del equipo contrario, y pierde la perspectiva visual de la jugada. Por lo tanto, la decisión de la misma se tiene que tomar POR LO QUE NO OBSERVA. En pantalla vemos la fotografía de un moreno –de apellido Taylor- que es el mejor OT -offensive tackle o defensa ofensivo- de la NATIONAL FOOTBALL LEAGUE, y el segundo mejor jugador remunerado de la NFL. Este inmenso muchachón de 160 kilos, el número 56 y que viste uniforme azul con blanco, bloquea al quaterback con una fuerza descomunal y lo estrella contra el campo de juego. Se ve en la imagen que el QB sale lesionado en camilla y no podrá volver a jugar al football. Entonces, el OT se convierte en un jugador vital en la estrategia de juego porque rompe el esquema del ataque rival, y cumple a cabalidad su misión de salvaguardar al quaterback DE LO QUE NO OBSERVA QUE SE VIENE, es decir, defender su lado ciego... THE BLIND SIDE es la historia de la travesía de un muchacho afro-americano de 16 años, de nombre Michael Oher, nacido en la miseria de un barrio marginal llamado curiosamente VILLA HURT -que significa LA VILLA DEL DOLOR- en la ciudad de Memphis, donde asesinaron al pastor bautista Martin Luther King, y que por cuestiones del albur se tropieza con una familia adinerada -los metódicos Tuohy- de Tennessee, que lo tutela desde su ingreso al college, pasando por sus desaveniencias sociales, problemas de aprendizaje etc., hasta llegar a ser el mejor offensive tackle de la NFL, jugando para los Baltimore Ravens –los cuervos de Baltimore-... A cambio de todo el afecto y cuidado que los Tuohy le proveyeron, Micheal les confirió lo única virtud que la vida le había concedido y tal como lo hace un magnífico offensive tackle con su quaterback: su auténtico instinto de protección para que su nueva familia no pudiera sucumbir ante un posible lado ciego.

Al margen de una narrativa concebida con limpieza, sin saltos, con la continuidad y el ritmo debidos, una evolución generosa de los personajes o escenas correctamente hilvanadas, algunas muy ajustadas al drama deportivo, pero la mayoría de raíz ligadas a la superación de un chico sin aparente futuro; lo que más llama la atención de THE BLIND SIDE es que muchos pensábamos que era una película sobre el football americano y termina siendo una propuesta acerca de lo que encarna una familia cristiana provisora de un caudal de valores inspiradores que conforman un meta-mensaje compacto envuelto en la esperanza sumado al deber de ayudar al prójimo. Es un retrato perfecto de la aparición de alguien que provee de una legítima oportunidad para encausar la vida de un semejante... En la parte técnica, la propuesta es lo suficiente homogénea, tanto a nivel de la fotografía de Alar Kivilo, el diseño de producción de Michael Corenblith –dos veces postulado a los Óscar- la edición de Mark Livolsi, el vestuario de Daniel Orlandi -muy atinado y bien relacionado con el carácter de cada personaje- y una exquisita BSO a cargo de Carter Burwell. La canción a dúo que interpretan el pequeño SJ -Jae Head- junto a Big Mike, antes del accidente, es la rítmica YOUNG MC-BUST A MOVE -http://www.youtube.com/watch?v=xy4FXhkm6Nw-. Es un tema que se bailó mucho en Lima a principios de los 90. En cuanto a las actuaciones, Sandra Bullock logra hacer con sobriedad y sin excesos una típica madre norteamericana –el look bastante similar al de Julia Roberts en ERIN BROCKOVICH- digamos que, enérgica, con una contextura bien dispuesta, independiente económicamente, sumamente inteligente, sin temores y muy práctica con sus decisiones. Julia Roberts necesitó de ese papel para consagrarse como una actriz dramática y oscarizable. Pienso que los votantes utilizaron la misma vara para medir la interpretación de la Bullock, a todas luces impresionable. Su participación en este film es central, y tengo que reconocer que ese magnetismo de gestos, miradas y poses que logra irradiar, la hace merecedora de los premios obtenidos. Sigo pensando que Carey Mulligan redondea mejor su papel en AN EDUCATION, pero la Bullock tenía mejores antecedentes, y es una actriz querida en Hollywood. En lo que concierne a los actores de soporte, están bien predispuestos. Por pequeños que sean los papeles que representan, existe conexión artística. El que se roba los corazones de los espectadores es el niño Jae Head, a quien no lo intimidan las cámaras. Su personaje es muy valioso, sobre todo por la relación que establece con Quinton Aaron. Este, a su vez, logra una química exquisita con SJ y con Sandra Bullock. Tim McGraw -excelente cantante de música country, no sé si recuerdan el disco compacto NOT A MOMENT TOO SOON- luce ponderado, y se complementa bien con la Bullock, la Collins, Quinton Aaron, Jae Head y sobre todo con una Kathy Bates que, para mí gusto, sigue siendo la mejor secundaria de Hollywood. Un buen trabajo de Hancock en la dirección de actores que merece valorarse... Me gustó la película, la disfruté y no es un pecado el equivocarse, así que rectifico mi primera impresión de hace algunas semanas sobre la misma. A quienes no la hayan visto, no pierdan la oportunidad de un entretenimiento sano y por momentos emotivo... A los señores de CINEPLANET: ya es hora que saquen esos comerciales del chinito de Interbank y de Bruno Pinasco. Uno paga para disfrutar una película -no para ver comerciales mal hechos- y si van a colocar publicidad, exíjanles a las agencias o los clientes que tengan, la suficiente inteligencia de producir comerciales que tengan la calidad para exhibirlos en una sala de cine y no copiar lo que supongo pasan en la TV. Hasta la próxima...