viernes, 4 de julio de 2008

“Paris, te amo”, las discordantes y sublimes perspectivas del amor.






Anoche me senté a tomar un café luego de observar esta extraña película, y reflexionaba si las micro historias que conforman el todo cinematográfico configuraban orgánicamente, una integración lo suficientemente consistente e inalterable, cuya sugerencia más atractiva era que el amor no es un sentimiento puro, elevado y sublime del ser humano por condición, sino que para poder experimentarlo en su contexto más profundo, valorarlo y disfrutarlo, había que transitar por un complejo laberinto de circunstancias donde el sufrimiento y la adversidad, nos dieran el adiestramiento básico y el consentimiento apropiado para conducirnos por ese escabroso camino... La experiencia personal, me señala que sí, que hay que sufrir para que cuando se ame se entienda su auténtico significado. “París, je t'aime” nos responde al aforismo establecido. Si no se tiene el convencimiento y la voluntad de luchar por conseguir amar, poco o nada se avanzará para descubrir lo que encierra una experiencia tan vital. Por eso el film es insólito aunque sorprendente. Solamente hay que observar la última pieza del mosaico, titulada "14e arrondissement", en donde una superlativa Margo Martindale, nos cuenta una lección de vida estupenda, donde a pesar de su conflicto existencial, derrocha una inmensa energía para amar lo que hace, y nos brinda una enseñanza de vida categórica. Éste es solo uno de los otros 17 ejemplos que elaboran reconocidos cineastas, brindándonos una pequeña muestra de su talento. No hay cortometraje mejor o peor, todos son sensibles y desprendidos, nos dejan un mensaje diferente, nos narran -cada quien a su estilo- sus enfoques acerca del amor, en donde lo único la excusa que perdura es "la ciudad de las luces y el amor", aquella que vio nacer y morir a genios de la cultura universal, una ciudad donde todo el que visita respira un encanto particular, una magia celestial que no se encuentra en cualquier lugar.

Historia # 1 “Montmartre”
Dirección y Guión Bruno Podalydès, Interpretes Bruno Podalyés y Florence Muller, Fotografía Matthieu Poirot Delpech, Música Pierre Adenot, Montaje Anne Klotz.

Un sujeto bonachón, exasperado e intrigado en la búsqueda casual de una relación amorosa a como de lugar, casi codificada e inexplicable -esperando dentro de su automóvil- sugiere una fricción estimulante a la vez perturbadora que roza con el onanismo intelectual. Su endeble criterio y su autoestima no logran procesar su verdadero problema, cree que lo tiene todo, se cuestiona el porqué de su soledad y su falta de suerte en el amor. Una situación cotidiana que explora en la pesquisa impensada, en la captura fácil, en el albur. En ese rebuscar le sucede lo inimaginable y fortuito, una mujer, intoxicada, enferma, que se desmaya en la puerta de su automóvil y a quien da auxilio por humanidad para luego establecer una relación casi impensada, contradiciendo sus propios deseos y situándose en una revisión de su propio contexto. Se entiende el mensaje de fondo, aunque sabe a inconcluso, la historia está bien elaborada.

Historia # 2 “Quais de Seine”
Dirección y Guión Gurinder Chadha, Intérpretes Leïla Bekhti y Cyril Descours, Fotografía David Quesemand, Música Pierre Adenot, Montaje Simón Jacques

Tres muchachos inquietos, desvergonzados, sentados en el medianero del Sena, en un momento de distensión, poseídos por una confusa circunstancia de conquista, hacen lo posible -entre la merienda y el jugueteo- por fungir de infalibles cazadores de transeúntas, sin reconocer la ansiedad de su presa y tirando al aire frases estropeadas que alejan y que no seducen. A unos cuantos metros, una bella y risueña aficionada al culto mahometano es testigo de las impertinentes galanterías. Uno de ellos, con gesto agraciado, nota su presencia y queda flechado. La escena es muy bien concebida y bien realizada. Ella va camino de una mezquita, tropieza y cae ante la risa de la muchedumbre. El chico, sin pérdida de tiempo, acude al rescate y con un breve diálogo repleto de significativos detalles logra establecer un primer acercamiento afectivo que es posteriormente reforzado con una visita al lugar de culto y frente al padre de la muchacha conquistada. El amor se cultiva con gestos, viene sin forzarlo y en el momento menos esperado.
Historia # 3 “Le Marais”
Dirección y Guión Gus Van Sant, Intérpretes Elías McConnell y Gaspard Ullil, Fotografía Pascal Rabaul, Música Pierre Adenot.

Es una historia poco ortodoxa de un cortejo homosexual llevada hacia un extremo transgresor del deseo inmediato. Dos muchachos se atraen en tiempos distintos, por el solo hecho de una proposición de interés de uno hacia el otro. Si bien es cierto se nos muestra una posibilidad entre lo disparatado y lo sensato que se construye de la nada o de un supuesto negado entre la intimación y la dominación, la escena del flechazo es pretenciosa y forzada, aunque hay una estela ardiente de sinceridad, de atracción verdadera, de almas gemelas muy elocuente en el emisor, y distante, silente y pasiva en el receptor. Luego, el interés desproporcionado surge y al ritmo de una melodía romántica, el sentimiento contenido y apacible del receptor estalla para darle un final algo excesivo a la historia. Un cortometraje muy sugerente y técnicamente filmado con corrección. Hay detalles musicales y de época para tomar en cuenta.
Historia # 4 “Tuileries”
Dirección y Guión Joel Coen y Ethan Coen, Intérpretes Steve Buscemi, Julie Bataille, Axel Kiener, Fotografía Bruno Delbonnel, Música Pierre Adenot.

Una clara demostración del amor sádico, pervertido donde una pareja de jóvenes ponen a prueba sus impulsos amatorios con la complejidad de un tercero que queda perplejo al quedar envuelto, y seguir con un romance maniático aunque amor al fin. Steve Boscemi compone una interpretación de un turista norteamericano impecable, sin mediar una palabra, a puro nervio y una intensa impronta gestual. La atmósfera es contundente y apacible, el andén del metro de las tullerías en silencio, un cantante ambulatorio, un sujeto hablando por un teléfono celular y un niño que hace el contrapunto humorístico perfecto. La consigna; jamás veas a los ojos a un extraño dentro de un metro parisino aunque la monalisa haga lo impropio a través de una postal. Virtuosa puesta en escena de la marca registrada Coen. La cuota de sarcasmo + la dosis de negrura.
Historia # 5 “Loin du 16e”
Dirección y Guión Walter Salles y Daniela Thomas, Intérprete Catalina Sandino Moreno, Fotografía Eric Gaultier, Música Pierre Adenot.

Dos amores diferentes. Uno propio, el de madre que brota de las entrañas. El otro ajeno, por encargo, por acostumbramiento, cumpliendo con un empleo. ¿Quien cuida de los hijos de aquellas que cuidan los hijos de los otros? Catalina Sandino Moreno, representa a la “babysitter” latina en París. Lo hace de forma convincente. Una misma canción para acallar el llanto de dos pequeños opuestos, divergentes socialmente, pero ambos exponentes de la esperanza, de la nueva vida. Una gestualidad temible y una mirada de contemplación espléndida de la actriz colombiana. Una interpretación a la medida, con una carga emotiva profunda. Entre largos y tediosos viajes va mostrando el camino del amor maternal con una delicadeza conmovedora. Un cortometraje sencillo, espontáneo pero escabrosamente eficaz.

Historia # 6 “Porte de Choisy”
Dirección y Guión Christopher Doyle, Gabrielle Keng Peralta y Rain Kathy Li, Intérpretes Li Xin y Barbet Schroeder, Fotografía Kathy Li, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Un vendedor de cosméticos en búsqueda de una peluquería china. Doyle se arriesga por una comunidad inmigrante desordenada, marginal, ligada a un contexto extravagante, violentista y hasta psico-trópico. Al sujeto lo reciben rompiéndole una ventana en la cara para entregarle un boleto de turno. Él ofrece una línea de productos de belleza capilar especialmente diseñado por franceses para las asiáticas. Ahí surge un primer detalle. Deja un catálogo y alguna mercancía, luego de haber sido humillado por la bella anfitriona, lo invitan a regresar a la peluquería. De pronto, todo cambia, Sus tintes han producido una transformación sustancial en las apariencias de las clientas chinas y sobe todo en el corazón de la dueña. El sujeto se convierte de vendedor a asesor de imagen, en donde el color de tono psicodélico se impone, adornado de bailes y demás espejismos. El amor material surge como consecuencia del descubrir lo inédito, que se combina con una estética enfermiza. Un amor despersonalizado, hueco, casi altanero. Hay un plano contrapicado final de la dueña rodeada de edificios y posando en una escalera que está muy logrado. Podría haber sido un cortometraje mejor expuesto, más elaborado, pero está dentro de la singularidad de Doyle.
Historia # 7 “Bastille”
Dirección y Guión Isabel Coixet, Intérpretes Miranda Richardson y Sergio Castellitto, Fotografía Jean-Claude Larrieu, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacques.

Un sujeto cansado de su esposa por modismos y posturas rutinarias, cita a ésta a un restaurante para decirle que ya no la quiere y que se ha enamorado de una mujer más joven. Miranda Richardson, con un abrigo rojo imponente, llega a la cita y de pronto empieza a llorar. El sujeto piensa que la infidelidad ha sido descubierta. Ella saca de su bolso un certificado médico que determina leucemia terminal. Atónito, turbado por la voz de condena de los comensales, recapacita y vuelve a enamorarse de su esposa. La trata como una reina, le cumple todos sus deseos, sus conceptos y significados de las cosas más triviales cambian, hace una labor encomiable, inmensa en pro de la calidad de vida de su moribunda esposa. Era un hombre con un amor renovado. Cuando ella muere, él cae en una profunda depresión. Una historia bien elaborada, típica de la Coixet. El mensaje queda de manifiesto. Un hombre que siempre estuvo enamorado de su mujer y que solamente una prueba de fe lo hizo recapacitar y aclarar su propia incertidumbre. Un cortometraje maduro, estilista y elegante.
Historia # 8 “Place des Victoires”
Dirección y Guión Nobuhiro Suwa, Intérpretes Juliette Binoche, Willem Dafoe, Hippolyte Girardot, Fotografía Pascal Marti, Música Pierre Adenot y Montaje Hisaki Suwa

Una madre vive una tragedia aterradora al haber perdido a su menor hijo. Una estatua de un hombre a caballo en la plazuela de casa. ¿Mamá, mamá, los vaqueros aun existen?, es la pregunta que ella recuerda haber negado. Un dolor inconmensurable la postra con sentimiento de culpa. De repente, escucha la voz de su hijo que la llama. Sale presurosa buscándolo pero todo es una quimera. De pronto aparece un cowboy, la rodea y la increpa. Le dice qué le debe mostrar al niño. Ella accede. Su hijo aparece, ella lo abraza y de pronto el niño le dice que tiene que irse. El cowboy esperaba por él y parten juntos. Impresionantes los planos que realiza Suwa y la atmósfera que logra crear alrededor de los personajes. Juliette Binoche está extraordinaria representando al amor herido de muerte, castigado de por vida. Sin un gesto ni una lágrima de más. Quizás sea la actuación más destacada del film. Un cortometraje entre surrealista y onírico, muy bien logrado y que deja una lección cruda y sombría.
Historia # 9 “Tour Eiffel”
Dirección y Guión Sylvain Chomet, Intérpretes Paúl Putner y Yolande Moreau, Fotografía Eric Guichard, Música Pierre Adenot.

La historia sentimental de un mimo irreflexivo, alocado, imprudente, molestando a través de su fantasía y vitalidad, sin maldad, solo por llamar la atención, a quien encuentre en su camino, sea una pareja besándose en un parque o unas gemelas en un restaurante parisino. De pronto es detenido por la policía y encarcelado junto a un preso común quién estaba literalmente loco gritando para que lo liberen. En esos momentos, hay un ligero travelling en donde se nota al mimo triste y retraído junto a una mimo mujer, de quien se enamora en la misma celda. Los echan de la cárcel porque no los soportaban. A partir de allí emerge un amor gigantesco, intensísimo, al estilo de lo iluso. Fruto de ese incalculable amor nace un niño muy particular, inconfundible. Él es quien narra la historia de amor entre sus padres para una entrevista televisiva. Narrativa, técnica y visualmente, el cortometraje es asombroso, magistral como el infaltable testigo, la Torre Eiffel.
Historia # 10 “Parc Monceau”
Dirección y Guión Alfonso Cuarón, Intérpretes Nick Nolte y Ludivine Sagnier, Fotografía Michael Seresin, Música Pierre Adenot y Montaje Alexandre Rodríguez.

Una deliciosa historia que involucra una relación de amor y de reconciliación de padre a hija y viceversa, a pesar de las múltiples diferencias que han existido a lo largo de los años. También, pero en menor escala, el del abuelo hacia el nieto recién nacido, solo por el hecho de quedarse a cuidarlo circunstancialmente. En este cortometraje hay tres elementos destacables. Hemos nombrado la historia. Luego queda la deslumbrante interpretación de Nolte, con problemas de alcoholismo y tabaquismo, y el plano secuencia realizado por Alfonso Cuarón que le da una sensación muy especial a una situación poco común, me refiero al hecho de que padre e hija hablen de diversos problemas, nada agradables, caminando durante cerca de 250 metros sin utilizar un plano medio ni un primer plano, siempre respetando el plano general largo. Existe por parte de Ludivine Sagnier, en un primer momento, un trato poco afortunado y hasta belicoso, para con el padre que llega un poco tarde a la cita. Los diálogos son cortantes de la hija al padre y no al revés, más bien conciliadores como buscando amistarse con su hija reconociendo errores y pidiendo una oportunidad. Finalmente ella se calma y todo vuelve a la normalidad, luego de un abrazo y de tener que soportar a su nieto que justo cuando lo empieza a cuidar, éste se logra despertar. Me gustó mucho la elaboración y las conclusiones.
Historia # 11 “Quartier des enfants rouges”
Dirección y Guión Olivier Assayas, Intérpretes Maggie Gyllenhaal y Lionel Dray, Fotografía Jean-Claude Larrieu, Música Pierre Adenot y Montaje Luc Barnier.

La historia de una bella actriz norteamericana que trabaja en una película rodada en una vieja casona parisiense. Trata sobre el desencanto, la soledad del momento y el refugio en los estupefacientes para mantenerse activa y pensante. Mientras disfruta de una fiesta entre colegas de reparto, Gyllenhaal se contacta con un abastecedor de narcóticos para un servicio a domicilio. Cuando el sujeto llega, no tiene el dinero y acude en compañía del mismo hacia un cajero automático. Ahí se produce un acercamiento entre ambos al dirigirse a un bar a cambiar el dinero. Por un lado, un tipo frío, calculador que suelta esa imagen por un instante y una mujer ansiosa, inquietante y atractiva. Muy bien fijada la historia por parte de Assayas. Siempre al filo de la sospecha seductora, en el borde de lo prohibido, aunque en los últimos dos minutos deja escapar esa pequeña intención de posibilidad de incitación al romanticismo que se quedan en un simple amago. Es un corto bien desarrollado aunque queda la sensación que se pudo explotar más la interpretación de la Gyllenhaal.
Historia # 12 “Place des fêtes”
Dirección y Guión Oliver Schmitz, Intérpretes Aïssa Maïga y Seydou Boro, Fotografía Michel Amathieu, Música Pierre Adenot y Montaje Isabel Meier.

Una excepcional historia de amor inconcluso. Un sujeto francoafricano posa herido de consideración sobre el pavimento de una plaza. Una bella rescatista de emergencias, también de origen africano, es la encargada de auxiliarlo. Ella cumple su trabajo, mientras el sujeto la seduce con frases pertinentes, una hermosa canción y proponiéndole una taza de café. Ella se sorprende pero su mirada deja una estela de complicidad sugestiva. Él insiste señalándole si lo recuerda de algún lado. Ella hace caso omiso al diálogo, se estanca en el gesto. La trama es incisiva y misteriosa. Con maestría cinematográfica Oliver Schmitz, realiza unos flashbacks impresionantes donde devela el misterio de ese enamoramiento tan cercano de la muerte. Son escenas dramáticas, para aquellos de emociones fuertes. Un cortometraje estupendo y memorable. Quizás la historia que más refleja que aunque se esté a minutos de la muerte, el amor y la conquista son una verdadera esperanza. Al final, la escena mejor lograda del film, la rescatista paralizada, soltando algunas lágrimas y con un par de cafés deudores en las manos. Sencillamente notable.
Historia # 13 “Pigalle”
Dirección y Guión Richard LaGravenese, Intérpretes Fanny Ardant y Bob Hoskins, Fotografía Gérard Stérin, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Una historia de amor confuso, agotado por el desinterés. Quizás en búsqueda de la chispa perdida, un matrimonio que arriesga todo con tal de comprobar si existe una oportunidad que los refresque. Para ello utilizan un típico bar parisino donde en las afueras pululan prostitutas y exhibicionistas. Esta pareja se entremezcla entre lo repugnante y nauseabundo de esa atmósfera cabaretera, fingiendo un encuentro casual. Él, pide un trago, ella su canción preferida, y juntos empiezan a tejer la gran fábula de un par desconocidos que se atraen a primera vista. El se desplaza a uno de los lugares donde jóvenes y bellas mujeres muestran sus encantos. De repente, su hipotética conquista irrumpe el claustro del placer y le ofrece al visitante un mejor servicio. Fanny Ardant es encantadora e imponente. La escena es prodigiosa. De pronto, el castillo que habían construido se derrumba porque ambos vuelven a los mismos vicios de lo ordinario y habitual. Una frase clave que recuerdo, “El sexo no es repugnante si no lo haces repugnante”, señala Hoskins ofuscado. Fanny le da un realismo imprevisto a la trama con una bofetada jamás vista en un corto. Luego, se entrecruzan algunos diálogos más hasta que llegan a su casa y Hoskins le tiene preparada una sorpresa a Fanny. Ella cae rendida y seductoramente le vuelve a dar una bofetada, de menor intensidad, pero a manera de provocación. Finalmente hay otra sorpresa mayúscula cuando todo termina. Un cortometraje sobre el amor que necesita de artimañas y choques para mantenerse vivo. Dos actuaciones impecables y una divertida forma de construir, cada cierto tiempo, un desahogo indispensable. Notable realización de Richard LaGravenese, el guionista y director de “Posdata, Te amo”.
Historia # 14 “Quartier de la Madeleine”
Dirección y Guión Vincenzo Natali, Intérpretes Elijah Wood y Olga Kurylenko, Fotografía Tetsuo Nagata, Música Michael Andrews.

Un mochilero norteamericano está perdido en una de esas madrugadas parisienses. Encuentra una prolongada escalera que sube sin mediar vacilación e incertidumbre, hasta que escucha algunos gritos desaforados que llaman su atención pero que no le impiden seguir llegando a su destino. Una vez en el, logra observar una escena apremiante donde una atractiva mujer vampiro está terminando de saciar su necesidad de plasma sanguíneo. El turista es acorralado y cuando la vampiresa se aprestaba a morderle el cuello se arrepiente y esboza una ligera sonrisa seductora que entre nervios, desconcierto e incredulidad, lo calman a Elijah Wood. Sin embargo, cuando ella va desapareciendo, el joven actor queda flechado, enamorado por el gesto de su heroína, cortándose las venas con una botella para ofrecerle su sangre. Ella lo rechaza con un gesto propio de su especie. Elijah resbala y cae por la prolongada escalera hasta desnucarse y perder la sangre del cerebro. La vampiresa -gran pulso narrativo del director- se apiada y le practica una novedosa transfusión al morderse las venas e introducirle la sangre a su víctima por vía bucal. Elijah se convierte en vampiro y muerde sorpresivamente el cuello de la bella Olga Kurylenko, la próxima chica 007. Ella no se queda atrás, le hace lo mismo y el relato termina. Es un cortometraje fantasioso, fuera de toda realidad pero increíblemente original y con una estética sorprendente. Parece un videoclip o un comercial publicitario. Un gran trabajo de Natali, quién nos regala otra historia muy reveladora y que hace un juego exquisito con las tonalidades de color.
Historia # 15 “Père-Lachaise”
Dirección y Guión Wes Craven, Intérpretes Emily Mortimer, Rufus Sewell y Alexander Payne, Fotografía Maxime Alexandre, Música Pierre Adenot y Montaje Stan Collet.

Mucho, muchísimo tiene que ver el amor y el romanticismo con el conocimiento o la ignorancia de los deseos de la pareja. A las mujeres les gustan los hombres con sentido del humor y no los ogros caracúlicos que complican más de lo tolerable. Esta historia está magníficamente situada desde la perspectiva del perdón y de la promesa, pero con una envoltura surrealista que es la que le da el toque placentero al cortometraje. A las mujeres hay que enamorarlas y satisfacerlas, y no tanto tratar de entenderlas porque es imposible. Emily Mortimer, en plena luna de miel o quizás vacaciones, se le ocurre ir al panteón para investigar la tumba donde se hallan los restos del maestro Oscar Wilde. Su pareja la contradice torpemente, quizás con razón, y hasta se queja de su manía por sus aficiones. Cuando Emily lo despacha de su vida, Rufus Sewell, se tropieza y cae de cabeza contra la tumba de Wilde. Al recuperarse, se encuentra con la enigmática figura de Alexander Payne -como Wilde- fumándose un pucho y diciéndole “si la dejas escapar morirás”. Esto hace reflexionar a Rufus y logra amistarse con Emily Mortimer. Es un muy buen cortometraje, porque indaga en la profundidad de la conciencia y en el darse cuenta que hay que corregir a tiempo para poder ser reencontrase con el amor.

Historia # 16 “Faubourg Saint-Denis”
Dirección y Guión Tom Tykwer, Intérpretes Natalie Portman y Melchior Beslon, Fotografía Frank Griebe, Música Reinhold Heil y Johnny Klimek, Montaje Mathilde Bonnefoy.

El amor llega en el momento más inesperado pero se puede perder de igual manera. Una encantadora historia del romanticismo más puro y juguetón con una Natalie Portman liviana, juvenil y bellísima. Todo empieza cuando Portman llama por teléfono a su prometido -un muchacho invidente- para señalarle, entre otras cosas, que a veces la vida te pide un cambio, una transición como las estaciones y que su amor se ha congelado, está dormido, y que lo siente mucho y espera que se cuide. Luego Beslon, recuerda mediante apropiados flashbacks que utiliza Tom Tykwer, todo el proceso y evolución del noviazgo con la Portman. Hay escenas muy propias y destacadas como el famoso atajo que utiliza el novio para que su pareja pueda llegar a tiempo a su clase de actuación. Toda una proeza argumental que seguramente se perdería en un largometraje porque tendría que tener otras virtudes o golpes argumentales exquisitos. Cuando finalizan todas las vivencias entre ambos en la mente presurosa de Beslon, la Portman vuelve a llamar al día siguiente señalándole que si había sido creíble en su argumentación de despedida y abandono. Muy buen cortometraje, con una innovación abundante y cinematográficamente sorpresiva. Los planos son correctos y la mano de Tykwer se expone con genialidad. El montaje de Mathilde Bonnefoy una joya de cómo darle claridad, sentido y continuidad al corto.
Historia # 17 “Quartier Latin”
Dirección Fréderic Auburtin y Gérard Depardieu, Guión Gena Rowlands, Intérpretes Gena Rowlands, Ben Gazzara y Gérard Depardieu, Fotografía Pierre Aïm, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Una historia de un viejo amor que se va actualizando por la complacencia y el olvido de los malos momentos. Gena Rowlands y Ben Gazzara hacen una demostración de lo estimulante de llegar a la tercera edad con las mismas ilusiones de sus primeros años de matrimonio. Se reúnen en el restaurante de Gérard Depardieu, para ventilar un divorcio con todas las exigencias económicas y financieras repartidas. De pronto, ambos por demostrar alguna supuesta superioridad sobre el otro, empiezan a comentar sobre sus vidas actuales. Gena le dice a Ben que está saliendo con un ciclista mucho más joven que ella y que no trabaja ni produce. Ella le pregunta sobre su novia y él le señala con naturalidad que todo esta bien. Luego la típica discusión alturada de porqué tuvimos que llegar al divorcio etc. Luego algunas sorpresas que enriquecen el diálogo de forma dramática y divertida, y que encajan en una repique de frases sumamente atractivas. Un cortometraje excelente, no por sus formas sino por su contenido. Un amor que perdura y seguirá existiendo a pesar de frases hirientes, jactanciosas o hasta el divorcio como punto de llegada, o quizás de partida. Uno nunca sabe. Un homenaje al gran John Cassavetes.
Historia # 18 “‘14e arrondissement”
Dirección y Guión Alexander Payne, Intérprete Margo Martindale, Fotografía Denis Lenoir, Música Pierre Adenot y Montaje Simón Jacquet.

Una deliciosa historia de una turista norteamericana que hace una enternecedora reflexión sobre lo efímero de la existencia y que en base a un verdadero sacrificio logra viajar a París a lograr el sueño de toda su vida, en honor de su hermana y su madre fallecidas. Siente la necesidad de comprobar todas las sensaciones que le habían contado estando en París. Su lucha no era en vano y por eso comprueba que en la ciudad había percibido que se sentía liberada, como en casa, como que siempre había estado en ella y que sus excitaciones, pasiones y hasta exaltaciones tenían una razón de ser, su nombre era París. Un gran cortometraje, una maravillosa interpretación de Margo Martindale, y una fidedigna representación de lo mucho que una ciudad puede colaborar para iluminar nuestra mente y nuestro corazón. Hay una pequeña falla de traducción, Simone de Beauvoir fue una novelista francesa, filósofa existencialista y feminista. Sale en la subtitulación como Simón Bolivar. Finalmente, la única que con su interpretación logra establecer el verdadero sentido del título de la obra es precisamente Margo Martindale quien le dice a París que la ama.

Finalmente, quisiera señalar que el objetivo que se percibe en la propuesta es sacarle ese "sentimiento de amor escondido" sobre París a cada uno de los cineastas participantes mediante la exhibición de los diferentes barrios, plazas y monumentos de la ciudad, que se entrelazan correctamente en la edición para que prevalezca la continuidad en el corte de las 18 secuencias. En la última etapa se articula una sucesión de escenas donde se logran integrar muchos de los artistas y directores del film al compás de una maravillosa canción de cierre llamada “My Heart Will Go On” que brilla como la Torre Eiffel o las hermosas figuras de las bombas de estruendo que se forman en el cielo. Una maravillosa experiencia, una grandiosa sucesión de emociones. Hasta la próxima.