lunes, 11 de julio de 2016

“The Nanny”, Seth Holt nos regala un estupendo estudio sociológico dentro de una historia de abusos y sufrimiento.






































































































Seth Holt, nació en Palestina, pero se nacionalizó británico en 1940. Fue un buen director de cine, productor y audaz editor. Sus películas tuvieron una fuerte dosis de una ambientación sostenida por la tensión y el suspense, así como un visual apropiado y sugerente. En la década de 1960, los críticos ingleses lo defendieron como uno de los mejores talentos que trabajaban en la industria cinematográfica británica, aunque su principal problema era no conseguir los fondos requeridos para poder dirigir, y eso lo confundía. Holt se educó en la escuela Blackheath en Londres, y luego fue a parar en el repertorio de Liverpool y Devon. En 1942, se unió a una compañía de cine documental como asistente de editor, sorprendió a todos, y creyó más en sus posibilidades de hacer cine. Trabajó en Ealing Studios desde 1943, pero recibió su primer crédito de esta casa productora como realizador 15 años después, cuando su gran labor como editor había sido suficiente, debutando junto a Basil Dearden, en Nowhere to Go, un thriller que englobaba el drama junto al film noir, y que a ritmo del jazz relata las vicisitudes de un ladrón en su periplo por hacerse con el botín de un anterior robo. Con un inicio al estilo del cine clásico, comparte también una cierta gramática del “polar” francés a través de largos silencios tan expresivos o el aire fatalista que desprende de la trama. Holt demuestra buenas maneras y un notable sentido visual de los detalles, una gran profundidad de campo, grandes angulares y planos en picado siempre al servicio de la narrativa y su atmósfera, que no pasarán desapercibidos para el ojo del que conoce y gusta del tema. Una ópera prima auspiciosa. En 1961, Holt, ya con la producción de la Hammer, y la distribución de Columbia Pictures, realizó Scream of Fear o Taste of Fear otro buen apronte del cine de intriga, Casi toda la crónica tiene lugar en la mansión donde la hija de una familia, con ayuda del chofer, inician una investigación para averiguar qué le ocurrió a su padre del que nadie parece saber nada o algo quieren ocultar. Tiene momentos realmente espectaculares. Un terror psicológico mezclado con suspense, rodado el mismo año que la notable Suspense, de Jack Clayton. Ambas cintas poseen ingredientes fílmicos de gran factura que redoblan nuestro interés visual, como sustos inesperados, desenlaces insospechados y personajes sospechosos, que hacen de esta segunda película de Holt, un auténtico clásico del género. Luego, en 1965, hace con la ayuda de la Hammer, The Nanny, film que comentaremos luego. Ya para ese tiempo se encontraba enfermo del corazón, lo que en gran parte determinó su retiro del cine y posterior fallecimiento. Pero, su última cinta, en 1971, Blood from the Mummy's Tomb, una cinta de terror en el viejo Egipto, la realizó en compañía de Michael Carreras, con un guión adaptado del cuento de Bram Stoker: Jewel of the Seven Stars. Holt nos relata la historia de una archipoderosa sacerdotisa egipcia que tratará de reencarnarse en la hija del jefe de la expedición que encontró su sarcófago en el intento que este la devuelva a la vida en el presente con la ayuda de una serie de objetos rituales. Memorable personificación de la bellísima Valerie Leon en la doble protagonista, encarnando aceptablemente el equilibrio entre la ingenua jovencita contemporánea, la malignidad seductora y el descaro sexual de su pasado. Como siempre en la Hammer, la comodidad burguesa es corroída por la infiltración de lo inexplicable, sacando a la luz las pulsiones ocultas a través del encuentro frontal con la encarnación de aquello que realmente más se desea. Desgraciadamente las inclemencias del rodaje hacen mella en el proyecto, y el film padece no pocas arritmias e incongruencias tonales, pero pervive la huella del intenso estilo visual de Holt, tanto en las estupendas ensoñaciones que corresponden a los recuerdos egipcios como en ese particular don que tenía el británico para convertir en amenazadores los objetos a través del encuadre o la sofisticada planificación de alguna secuencia. La BSO y la fotografía son excelentes como era su norma y la película está dotada de ese algo inmarcesible de “la casa del terror”, esa magia del cine que sublima, incluso desde la inconsciencia, sus propios puntos de partida. Sin embargo la crítica no tuvo ni buenos ni malos comentarios acerca del que sería la despedida de Holt. Pues bien, en medio de la oleada de thrillers psicológicos que los estudios Hammer realizaron a mediados de la década del sesenta, el guionista y productor Jimmy Sangster mostró cierto interés en adaptar la novela “The Nanny”, de la escritora yankee Marryam Modell, quien solía firmar sus trabajos bajo el seudónimo de Evelyn Piper. Tras hacerse de los derechos del escrito, la Hammer se asoció con la productora Seven Arts y con los estudios 20th Century Fox, quienes se encargarían de la distribución de la producción. Posteriormente, Sangster contactaría a la actriz Greer Garson, quien había participado en el formidable clásico Goodbye, Mr. Chips, de Sam Wood, en 1939, para ofrecerle el rol protagónico de la cinta. Sin embargo, la veterana actriz rechazaría el rol debido a que temía que su participación pudiese dañar su reputación. Fue entonces cuando Sangster volcó su atención hacia Bette Davis, quien había revitalizado su carrera gracias al inesperado éxito del excepcional thriller ¿¿What Ever Happened to Baby Jane??, de Robert Aldrich, en 1962, sin imaginarse los problemas que supondría la contratación de la grandísima aunque conflictiva actriz, ya entrada en años. Durante su fecunda carrera, la Davis se caracterizó por ser una actriz belicosa y que solía tener contratiempos tanto con sus compañeros de nómina, como con los integrantes de los equipos técnicos con los cuales trabajó. En esta ocasión en particular, la actriz protagonizó una serie de confrontaciones con Holt. Según contaría el mismo cineasta: Bette contrajo una gripe durante la filmación de la cinta, por lo que debimos suspender el rodaje mientras ella nos enviaba reportes diarios de su estado de salud. Me contrarié demasiado, y todo fue un infierno. Además, me decía cómo debía de dirigir. Cuando no escuchaba sus sugerencias, se mostraba arrogante, y cuando decidía enfrentarla, se ponía histérica”. Pero, curiosamente, una vez que terminó la filmación, la Davis reconoció abiertamente que el haber trabajado con Holt fue una de las experiencias más felices de su filmografía. Probablemente esto se deba a la profundidad que presentaba el guión de Jimmy Sangster, el cual funciona como una maravillosa interpretación del mundo infantil, y como un estudio que habla sobre como los adultos en ocasiones tergiversan y coartan la visión que los niños tienen del mundo que los rodea. El plot de The Nanny se basa en Joey Fane -William Dix- un nene de diez u once años, que regresa a casa después de haber pasado dos años en un colegio internado especial, al que fue enviado tras aparentemente haber causado el accidente que le quitó la vida a su hermana menor. Tras su llegada, se dedica a hacerle la vida imposible a su familia, en especial a su niñera Nanny -Bette Davis- a quien la acusa de intentar no sólo de hacerle la vida imposible, sino de querer matarlo. Todo indica que el nene sigue perturbado o tal vez no. Por motivos que se desconocen, la madre de Joey, Virginia -Wendy Craig- se muestra nerviosa ante el regreso de su hijo, quien en apariencia es un niño hiperactivo con una inclinación por las bromas macabras. A pesar de los años que ha trabajado Nanny en la casa de la familia Fane, la hostilidad del menor será continua. Su comportamiento es extraño, en especial considerando que durante su ausencia, fue su niñera la que se encargó de cuidar a su madre mientras esta última sufría colapsos nerviosos, los cuales provocaron que la relación matrimonial con su esposo -James Villiers- un estricto diplomático, se deteriorara. Holt revela la razón del extraño ambiente que se vive en casa familiar; dos años atrás, Susy -Angharad Aubrey- la hermana pequeña de Joey, falleció en un extraño accidente cuya responsabilidad se le adjudicó a su hermano mayor. Sin embargo, él insistía que la responsable de la muerte de la beba fue Nanny. ¿¿Será posible que lo que dice el niño sea cierto, o simplemente Joey es incapaz de distinguir la fantasía de la realidad?? En lo que puede considerarse como una decisión inteligente, el guión de Sangster no ubica al niño en el rol de víctima, sino que lo retrata como la única persona capaz de observar la realidad y enfrentarse a una traza inofensiva y servil niñera. Quien sí asume el papel de víctima es la madre de Joey, la cual no solo es incapaz de controlar sus excitaciones nerviosas, sino que además es dependiente del personaje interpretado por la Davis. En gran medida, en The Nanny existe una evidente permuta de roles, que se elabora y expresa en el hecho que los niños asumen responsabilidades propias de los adultos, y estos últimos se comportan como menores caprichosos. Es precisamente debido a esto mismo, que la niñera se siente con la obligación de restaurar el orden natural de las cosas, sin importar los métodos que deba utilizar para imponer la corrección. Al mismo tiempo que somos testigos de esta dinámica disfuncional, Holt en un claro y acertado intento de manipular a la audiencia, introduce en la trama una serie de curiosas situaciones que parecen ser obra del inquieto Joey, con la intención que sus palabras pierdan credibilidad, convirtiendo de esta forma al conflicto existente entre él y su niñera en el verdadero núcleo de su narrativa. En las interpretaciones, una gran parte de la capacidad de impacto que posee el film es responsabilidad de la magnífica interpretación de Bette Davis, quien logra dotar a su personaje de una curiosa dualidad que le permite comportarse como un ángel cuando está en presencia de los padres de Joey, y un demonio cuando está a solas con el niño. William Dix por su parte, no solo interpreta de buena manera al incomprendido protagonista, sino que además se complementa idealmente con el personaje de Davis. En la puesta en escena, destaca el estupendo trabajo de fotografía de Harry Waxman, quien logra convertir el departamento de la familia Fane en un sitio aterrador incluso a plena luz del día, la formidable edición, y la adecuada BSO, de Richard Rodney Bennett, la cual Holt le pudo sacar más provecho, ya que el director opta por construir la atmósfera opresiva e inquietante que domina al relato, mediante el uso de imágenes siniestras y diálogos potentes. The Nanny es un thriller psicológico que retrata el curioso conflicto entre un niño y su niñera. Sin embargo, el guión de Sangster incluye una serie de tópicos de orden sociológico, como lo son los efectos de la pobreza sobre las personas, la división de clases existente en la sociedad, y el drama de aquellos seres que dedican su vida al cuidado de terceros, descuidando sus propios entornos y necesidades. Justamente por el trasfondo social que esconde el personaje de la Davis, es que como espectadores no podemos evitar sentir empatía por su situación, y por su actitud frente a Joey. The Nanny sería la última película de la llamada “Casa del Martillo” en ser filmada en blanco y negro, y una de las pocas producciones de la Hammer que contaría con una estrella hollywoodense entre sus filas. En definitiva, la cinta de Seth Holt bien podría ser considerada como uno de los films más interesantes de la Hammer, ya sea por su estupendo apartado técnico, su elenco de primer nivel, su delicioso y ambiguo final, o por su magnífico guión. No se lo pierdan. Seth Holt nos regala un estupendo estudio sociológico dentro de una historia de abusos y sufrimiento.