sábado, 24 de diciembre de 2016

“Groundhog Day”, Harold Ramis logra una formidable revisión acerca del tiempo y las oportunidades.
















































































Harold Ramis nació en noviembre de 1944, en Chicago, Illinois,  y falleció en febrero de 2014, en Glencoe, Illinois. Hijo único de Ruth Cokee y Nathan Ramis, comerciantes que tenían una lujosa tienda: “Ace Food & Liquor Mart” en el  norte de la ciudad. A Harold nunca le faltó nada, y siempre mostró un considerable respeto por Ruth y Nathan. Estos, lo educaron en una escuela donde se pregonaba la religión judía, aunque en su vida adulta Ramis no practicó ninguna religión. Estudió en las escuelas Stephen K. Hayt Elementary School y Nicholas Senn High School de Chicago, graduándose en 1966, en la Universidad de Washington, en St. Louis, Missouri, donde fue un miembro de una fraternidad. Harold ya escribía algunas piezas para teatro en la universidad, y de regresó a Chicago, en 1968, laboró como maestro suplente en el centro Robert Taylor Homes; y se asoció con un grupo televisivo conocido como la “guerrilla televisiva” en la señal TVTV. Luego escribió como “freelance” para el Chicago Daily News. También comenzó a estudiar y actuar con la famosa troupe de comedia de improvisación en el “Second City de Chicago”. En el año 1974, John Belushi, quien había reemplazado  a Ramis cuando abandonó Second City por un tiempo, lo llevó junto a otros artistas de la troupe, incluido al futuro colaborador de Ramis, Bill Murray, a la ciudad de Nueva York para trabajar juntos en el programa de radio “The National Lampoon Radio Hour”. Durante este tiempo, Ramis, Belushi, Murray, Joe Flaherty, Christopher Guest, y Gilda Radner protagonizaron “The National Lampoon Show”, que sustituía a “National Lampoon's Lemmings”. Más tarde, Ramis se convirtió en intérprete y escritor principal del show de comedia nocturno “SCTV” durante sus tres primeros años, de 1976 a 1979. Pronto recibiría una oferta de trabajo como escritor en “Saturday Night Live”, pero él optó por continuar con “SCTV”. Ramis dejó este espectáculo de comedia para iniciar una carrera en la industria del cine, redactando un guión con Douglas Kenney, el cual se va a convertir en el film National Lampoon Animal House. Más tarde, se les unió un tercer colaborador en el guión, Chris Miller. La película de 1983, rompió récords de taquilla para una comedia, recaudando 141 millones de dólares. Habría que agregar que Ramis debutó, en 1980, con la comedia de deportes; Caddyshack, producida por Orion Pictures. El largometraje narra las extravagantes aventuras de cuatro amigos en una competencia de golf. Entre ellos estaban: Chevy Chase, Rodney Dangerfield, Bill Murray y Michael O'Keefe. Destacan, el siempre notable Bill Murray,  interpretando a un ayudante de jardinero un tanto maniaco, y Rodney Dangerfield que ofrece una buena interpretación de un yuppie despreocupado y demente. Con estos elementos, sumada a una historia que mantiene el interés de quienes observan, el eficiente Ramis, nos ofrece a toda una familia de personajes cuyas historias se entrelazan y transcurren entremedio de los hoyos de un campo de golf, siendo algunas más amenas y gozantes, y otras menos afortunadas. Una ópera prima buena, pero que no obtuvo ingresos en taquilla. En 1983, se inicia la saga de películas en donde la trama principal son las vacaciones familiares. Sus actores principales eran, Chevy Chase y Beberly D'Angelo, y el conjunto consta de cuatro películas: National Lampoon's Vacation, 1983, European Vacation, 1985, Christmas Vacation, 1989, y Vegas Vacation, en 1997. Las películas tuvieron un presupuesto en total de quince  millones de dolarucos, y generó por venta de taquillas la cantidad de U$S  61’ 400,000.00.- millones solamente en los EEUU. Una peculiar familia yankee que inicia unas vacaciones desastrosas, recorriendo todo el país. Desde su casa iniciarán una insensata y descabellada travesía hasta que llegan a California. Estamos frente, a un típico matrimonio yankee de Chicago, con dos hijos, que preparan sus vacaciones en un parque temático de  California. Organizan minuciosamente todos los pormenores para que no hallan yerros, pero ni bien salidos, los conflictos aparecerán. Al principio tratarán de ir resolviéndolos con optimismo, pero los problemas se suceden uno tras otro, haciendo que las vacaciones sean inolvidables como si fuera sido una pesadilla. Cuando la familia Griswold se embarcó en su desatinado viaje en 1983, recorrieron unos 3,200 kilómetros desde Chicago a Los Angeles con su enorme coche familiar, el famoso “Wagonqueen Family Truckster”. El auto era en realidad un LTD Crown Victoria de Ford cargado con niños, perros y otras cosas. Bien, a continuación Harold escribió la comedia Club Paradise, 1986 protagonizada por Robin Williams. No tuvo mayor suerte en este film incluso los premios Razzie nominó a Mejor actor de reparto a Peter O'Toole. En 1993, Ramis hace su mejor film con la comedia Groundhog Day, que comentaremos más adelante. En 1995, mordió el polvo de la frustración tras un film denostado por la crítica y el público: Stuart Saves His Family. En 1996, volvió por los fueros de la  comedia, sumándole la ciencia ficción lo que resultó entretenida y muy graciosa. Multiplicity, con Michael Keaton y Andie McDowell, quienes destacan. Es buena la  actuación de Michael Keaton, y no es de las comedias más divertidas que se han visto, pero tiene una gracia particular. Tiene la genial secuencia del restaurante, un buen alegato contra la clonación y una manera bastante acicalada de mostrar las dificultades para conciliar la vida personal, familiar y laboral. Un film que se puede observar porque tiene muy buenos momentos, así como de los otros, pero que vale la pena porque Ramis es muy ocurrente y te pone al borde de la carcajada en varias escenas. En el año 1999, Harold tiene un reto importante que logra sacar adelante. Analyze This, con Robert De Niro, Billy Crystal, Lisa Kudrow, Chazz Palminteri, Joe Viterelli, Clem Caserta y Molly Shannon. El film es una comedia acerca de la mafia, donde el depresivo y llorón De Niro, requiere los servicios de un tranquilo psiquiatra como Billy Crystal, a punto de casarse. Una de las más originales comedias realizadas por el cine yankee en los últimos años que parte de una trama ingeniosa, muy bien desarrollada en el guión, que por un lado funciona como comedia de enredo, ágil y divertida, y por otro lado, como desmitificación y cuasi parodia inteligentísima del cine de gangsters. El duelo de personajes y situaciones “face to face” entre el edípico gangster De Niro, y el psiquiatra Crystal va a resultar magnífico, amén que toda la película es, de cabo a rabo, una muestra oxigenante, inteligente y desenvuelta de cine que trata al espectador con una dignidad muy poco frecuentada por las latitudes de dónde procede. Ramis volvía a apuntar para arriba.  En 2000, Ramis realiza Bedazzled, un remake del film de Stanley Donen, en 1967, del mismo título.  Si bien la película es una comedia simple, pero que cumple con su función de entretener. Hace reír y eso es de envidiar. El trabajo notable de caracterización es el de la Reina, sin dudar. Los cambios de Brendan Fraser que con esos ojos y expresión de inocente hace que uno pueda sonreír de cualquier gesto que haga, muy logrados por el actor. La mejor parte de la película es cuando al personaje de Fraser se le cumple su primer deseo, es hilarante, ya que lo tratan de volver latino, y se le brinda la habilidad de hablar español, lo que convierte a la escena en quizás la mejor del film. La canción “María” del grupo hispano francés “Gipsy Kings” no pudo ser mejor elegida para esta secuencia. La diversidad de situaciones que se producen, desde un traficante colombiano hasta un jugador de baloncesto de desafortunadas dotes masculinas, no dejan lugar para el aburrimiento. La película tuvo un presupuesto US$ 48 millones, y generó en taquilla la cantidad de US$ 94 millones, además recibió cuatro nominaciones a diferentes premios y/o festivales de cine, de los cuales gano uno de ellos. En 2002, Ramis realiza Analyze That, que vendría a ser la continuación del film Analyze This. En esta secuela De Niro interpreta a un sádico jefe de la mafia que comienza a sufrir de ataques de ansiedad, por lo que busca la ayuda del  psiquiatra interpretado por Billy Crystal. Cuando De Niro ya está cerca de cumplir su condena en la prisión de Sing Sing, va caminando por su celda en un estado semicatatónico, e incluso le da por cantar canciones de la cinta West Side Story. Su psicoterapeuta Billy Crystal, es llamado para opinar acerca del tema. De Niro es el mandamás dentro de la prisión en que se encuentra. Sin embargo, comienza a padecer de ataques de paranoia, creyendo que alguien dentro de la cárcel lo quiere matar. Así, finge padecer un estado de perturbación mental que es aprobado por su doctor de cabecera,  quien queda en custodia de su antiguo paciente. De Niro le confiesa que había fingido todo para salir de prisión, pues temía por su vida. Para cubrir sus ilícitas actividades, De Niro se desempeñará como consejero de un programa de TV sobre la mafia, al tiempo que Crystal, poco a poco, se ve nuevamente involucrado en situaciones difíciles. La química entre De Niro y Crystal es extraordinaria desde la primera película, por lo que aquí se muestran mucho más cómodos en sus diferentes personajes, dominando sus temperamentos. Por un lado, la agudeza verbal y neurosis característica de Crystal, aunado a una apariencia física que da la idea de fragilidad, son ideales para su carácter, quien ahora es el que tiene que tomar vitaminas, somníferos y píldoras tranquilizantes para mantenerse en orden. De Niro demuestra tener un estupendo ritmo y sentido de la comedia, por lo que no le importa burlarse del estereotipo de mafioso en que se le ha encasillado. Es simplemente una de las mejores actuaciones cómicas en muchos años. El arranque de la cinta es espectacular, con una secuencia cómica tras otra, la parte intermedia y final está más dentro de los repetitivos esquemas del melodrama, y es una buena oportunidad de volver a ver a un par de entrañables personajes que, si bien no pasarán a la historia, nos harán pasar un rato agradable. La película perdió plata, ya que tuvo un presupuesto US$ 60 millones, y generó por taquilla la cantidad de US$ 55 millones. En 2004, Harold rechazó la oportunidad de dirigir la película de Bernie Mac y Ashton Kutcher, Guess Who, por considerar que estaba mal escrita. Ese mismo año, comenzó a filmar la película de bajo presupuesto The Ice Harvest, su primer intento de hacer una película de cine negro cómica. Ramis pasó seis semanas tratando de obtener luz verde para filmar, porque tenía dificultades para llegar a un acuerdo sobre los salarios de sus protagonistas, en especial de  John Cusack y de Billy Bob Thornton. Se arregló el problema y Harold filmó el largometraje. La supuesta topicidad del argumento no me pareció tal. Posee estereotipos, pero los necesita para pertenecer a este subgénero. Me gustó como algunas de las escenas violentas son sutilmente cómicas debido por ejemplo a la inoperancia del personaje de Cusack en situaciones límites. Quizás el film no sea tan buena como para entretener lo suficiente a una persona que no sea demasiado aficionada a este género o que tenga una visión más optimista de las fechas navideñas, pero Ramis hizo un gran trabajo. Los diálogos eran buenos y cada personaje tenía su lugar en el desarrollo del argumento. Quizás exagere, pero a lo mejor si el mismo guión se hubiese realizado en los años 40, y con un par de mitos de Hollywood como intérpretes, hoy se consideraría un pequeño clásico del género. Hay un cierto aire literario en algunos diálogos que pueden hacernos pensar que es pretenciosa, pero la verdad es que es conveniente para brindarle el tono apropiado a la película. Buen film. En 2009, Ramis hizo un film llamado The Year One, una desganada comedia bíblica que no llega a funcionar como se planeó. A pesar del esfuerzo de  Jack Black, Michael Cera y Olivia Wilde, la cinta está demasiado expuesta a la nada, con un guión que no logra encajar, y una puesta en escena que no puede hacer nada por intentar arreglarla. Quizás la película menos importante de Ramis. Además, Harold se sintió mal durante todo el rodaje, por lo que trabajar allí dentro era una situación que desesperaba a cualquiera. El director era fanático de los Chicago Bulls, y sus pasatiempos incluían la esgrima, los tambores rituales y la fabricación de sombreros de fieltro de lana. En mayo de 2010, Ramis contrajo una infección que dio lugar a complicaciones de vasculitis inflamatoria autoinmune. Perdió la capacidad de caminar, y después de volver a hacerlo, sufrió una recaída de la enfermedad a finales de 2011. El 24 de febrero de 2014, murió en su casa de Chicago debido a las complicaciones derivadas de la vasculitis. Un buen cineasta de la comedia que supo dar lo mejor de sí para conseguir el aplauso del espectador. Como todo realizador tuvo buenas e irregulares, pero su gran capacidad de innovar no se la quitará nadie. No es fácil dirigir a De Niro y a Billy Crystal, sin embargo, este caballero norteamericano se dio el lujo de hacerlo dos veces, y con muy buenos comentarios de los dos actores. Pues bien, en 1993, Harold hace su obra maestra de la comedia con Groundhog Day. El buen amigo de la comedia yankee nos cuenta la historia de Phil Connors -Bill Murray- un detestable meteorólogo televisivo que llega con su equipo a un pequeño pueblo llamado Punxsutawney, para grabar un reportaje sobre el Día de la Marmota, donde se supone que el animal en cuestión indica el termino del invierno. Tras pasar una noche en el lugar, Phil descubre que está viviendo nuevamente el Día de la Marmota, pero una y otra vez. En el viaje de regreso, Phil y su equipo se ven sorprendidos por una tormenta que los obliga a regresar al poblado. Desde ese momento comprueba atónito que tendrá que revivir el curioso día de forma indefinida, hasta poder encontrar una solución a su conflicto interno. Una película sobre un hombre condenado a vivir el mismo día una y otra vez no parece ser una buena premisa para un éxito de taquilla, pero con Bill Murray frente a las cámaras, y Ramis tras de ellas, todo parece posible. Basado en una historia de Danny Rubin, el guión escrito por el mismo Rubin junto a Ramis presentaba diferencias con respecto a la historia original. Por ejemplo en el relato original, el personaje de Murray desde un principio se encontraba atrapado en el tiempo. Fue Harold Ramis quien insistió en crear un segmento introductorio, el cual serviría para establecer la procedencia del personaje protagónico, evitando de esta manera que la trama se tornara confusa. De la misma forma, Rubin había sugerido que el protagonista estuviese atrapado en el mismo día durante cientos de años, pero finalmente se decidió por minimizar drásticamente este espacio de tiempo a diez años, aunque esto no se especifica en la cinta. Resulta más extraño aún el hecho que el “Día de la marmota” sea la festividad seleccionada para desarrollar la historia. Sería en una entrevista que Rubin explicaría las razones de su elección: “Existen varios motivos para que el “Día de la Marmota” sea una buena elección. Primero, porque marca el fin del invierno. Eso coincidía con el sentido de la historia, dado que el personaje principal se encuentra atrapado en su día más sombrío. De la misma forma, tenía sentido que el personaje fuera sólo un pasajero eventual, y que su trabajo consistiera en la predicción del clima. Se trata de una festividad no explotada cinematográficamente. Finalmente, la razón por la que seleccioné el “Día de la Marmota” fue porque tuve la idea por la época cercana a la fiesta, y debido a que era una de las pocas personas fuera de Pennsylvania que sabían algo acerca de ella.” Al momento de escoger al actor que ocuparía el rol protagónico, Rubin no veía con buenos ojos la inclusión de Murray en el proyecto. Él esperaba contratar a un actor como Kevin Kline, e incluso se llegó a pensar en Tom Hanks para el papel protagónico. Si bien a Rubin le gustaba el trabajo realizado por Murray en sus cintas anteriores, no lo consideraba un actor capaz de llevar a cabo lo que él tenía pensado. Sin embargo, tras la insistencia del estudio que querían un buen comediante y conocido para interpretar el rol protagónico, y luego que Ramis convenciera que Bill Murray era la mejor elección para dicho rol, a Rubin no lo quedó más opción que contratarlo. El film reunía a Murray y Ramis, quienes habían trabajado en Caddyshack, 1980, Stripes, 1981, y Ghostbusters, 1984. Sin embargo, al parecer no existía una buena relación entre ambos, y la realización de esta cinta no sirvió para mejorarla. Mientras que Murray quería darle un toque más filosófico a la historia, Ramis tenía que insistirle que se trataba de una comedia. Fueron tantos los roces, que desde aquel entonces ambos dejaron de hablarse por completo. Phil Connors es un personaje arrogante, sarcástico, amargado por sus propias desilusiones, sin esperanza alguna, y apartado del resto de las personas. Él piensa en la sinceridad no como un valor, sino como un arma que puede ser usada en su contra. En resumidas cuentas, Phil es un idiota incapaz de ver más allá de su propia nariz. El solo hecho de tener que ir a cubrir la noticia de una marmota que predice el fin del invierno, ya representa un insulto para su abultado ego. Lo único que él desea es abandonar el pueblo lo antes posible, e irónicamente es lo único que no podrá hacer. Todas las mañanas, a las seis, Phil será despertado por la alarma del reloj, y por la canción “I got you babe”, de Sonny y Cher. Tendrá que vivir una serie de inevitables experiencias una y otra vez; encontrarse con un viejo compañero de escuela el cual ahora vende seguros, y que resulta ser fastidioso, meter su pie accidentalmente en un charco de agua, y posar en frente de la cámara para reportar -cada vez de peor manera- el acontecimiento por el cual se encuentra en el pueblo, entre otras cosas. Si bien en un principio, el personaje de Murray se pregunta la razón de este extraño suceso, más temprano que tarde, optará por sacarle el máximo provecho posible a la situación; si cada mañana amanece en la misma cama, a la misma hora, y es el mismo día, significa que no existe el mañana, por lo tanto no existen las consecuencias. Así comienza una travesía por sus más oscuros deseos y fantasías; seducirá a cuanta mujer se le cruce en su camino, comerá hasta hastiarse, e incluso experimentará lo que es un robo. Todo esto no lo llevará más que a un espiral de autodestrucción que terminará en múltiples intentos de suicidio. Dentro de esta inevitable monotonía, Phil aprenderá a conocerse a sí mismo, a conocer a Rita, y aprenderá lo que es el amor. Es recién entonces cuando Phil se da cuenta que quiere transformarse en un hombre de bien, lo que no va a resultarle tan sencillo. Su viaje se puede considerar como una parábola acerca de una sociedad materialista; la historia involucra un crecimiento personal, que nace de la reflexión del personaje acerca de su propia existencia. Phil se encuentra atado a la rueda del tiempo, y está destinado a girar hasta que gane la promoción el próximo nivel. También habla acerca de la monotonía y como se puede lidiar con ella. Mientras nosotros en ocasiones vamos a desarrollar de manera automática nuestras actividades cotidianas, él está forzado a parar y tratar cada día como si fuera un mundo en sí mismo, al mismo tiempo que decide bajo que prisma va a vivir ese día. A fin de cuentas, él decide romper con todos los esquemas que había establecido durante años, para encontrar su yo más auténtico, donde la creatividad y la compasión fluyen de manera natural. Toda la historia no es más que una gran ironía; un hombre atrapado en sí mismo solo puede ser liberado confinándolo y obligándolo a cuestionarse su vida. Groundhog Day es una genial comedia que entrega un mensaje más profundo del que uno se puede imaginar, siendo reconocida como una de las “100 mejores comedias de la historia del cine” por el American Film Institute. Las actuaciones son estupendas, en especial la de Bill Murray, siendo esta la cinta que muchos consideran como el punto de inflexión en la carrera del actor, debido a que a partir de este trabajo él comenzaría a demostrar su versatilidad. Por su parte, Andie MacDowell brilla como la adorable Rita, mientras que el resto del reparto equilibra cada uno de los aspectos de la misma realizando un más que correcto trabajo. Groundhog Day es de lejos la mejor película de Harold Ramis, y sin duda uno de los más prolijos trabajos de Bill Murray, por lo que de seguro esta cinta no dejará a nadie insatisfecho. Como siempre, las comedias han sido infravaloradas por la crítica especializada. En este notable film, se podría haber dejado llevar por un histrionismo similar al que utiliza  Jim Carrey, sin embargo, todo está adecuado a las situaciones provocadas por la repetición eterna del mismo día. Para todos los que hemos observado la película, nunca volveremos a poner a Sonny & Cher al despertarnos, no vaya a ser que mañana siga siendo hoy. Harold Ramis logra una formidable revisión acerca del  tiempo y las oportunidades.